EDICTO

Ciudad: SUCRE

Juzgado: JUZGADO PÚBLICO SEXTO EN MATERIA CIVIL Y COMERCIAL DE LA CAPITAL


E D I C T O 55/2021 LA Dra. MARIA ISABEL RUIZ HASSENTEUFEL JUEZ PÚBLICO Nº 6 EN LO CIVIL Y COMERCIAL DE LA CAPITAL SUCRE- BOLIVIA. Por el presente E D I C T O, se CITA, a: CELINA YUCRA TORREZ Y FRANCISCO ALARCÓN SERRANO dentro del Proceso ORDINARIO – DIVISIÓN Y PARTICIÓN DE BIEN INMUEBLE, seguido por VIDAL MARTINEZ MADRIL contra FRANCISCA HILDA MARTINEZ MADRIL, CON NUREJ: 1091936-1; para cuyo fin se resumen las siguientes piezas procesales. A FS 369 A 384 VUELTA CURSA MEMORIAL DE DEMANDA CUYO TENOR ES EL SIGUIENTE: SEÑOR JUEZ PÚBLICO EN LO CIVIL Y COMERCIAL N° 6 DE LA CAPITAL. I. INTERPONE DEMANDA RECONVENCIONAL DE: II.1. PRESCRIPCIÓN DEL DEECHO DE ACEPTAR LA HERENCIA. II.2. PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN DE PEDIR LA HERENCIA. II.3. USUCAPIÓN DECENAL O EXTRAORDINARIA DE HEREDERO. II. CONTESTA NEGATIVAMENTE DEMANDA DE DIVISIÓN Y PARTICIÓN DE INMUEBLE. OTROSÍES. - NUREJ: 1091936-1. FRANCISCA HILDA MARTINEZ MADRIL VDA. DE QUISPE, boliviana, mayor de edad, con C.I. N° 1059878 Ch., adulta mayor, viuda, con domicilio encalle Colón Nº 812 de esta ciudad y hábil por derecho, dentro del proceso ordinario de DIVISIÓN Y PARTICIÓN DE INMUEBLE, planteada en mi contra por Vidal Martínez Madril, ante Ud., con las debidas consideraciones de respecto, expongo y pido: Habiendo sido legalmente citada con la demanda señala al exordio, dentro de plazo hábil y oportuno, señalado por el art. 125 y 130 del C.P.C., tengo a bien responder negativamente la demanda interpuesta por el demandante, así como interponer demanda reconvencional, bajo los siguientes argumentos fáctico y jurídicos. I. INTERPONDE DEMANDA RECONVENCIONAL: A) FUNDAMENTOS FÁCTICOS QUE DAN LUGAR A LAS DEMANDAS RECONVENCIONALES: Señor Juez, el inmueble del cual la parte actora ahora pretende su división, es un inmueble adquirido por sucesión hereditaria del que en vida fue mi padre VIDAL MARTÍNEZ DURÁN, tal como se acredita a continuación: 1.De la compra del inmueble sito en calle final Colón. El que en vida fue mi padre, Vidal Martínez Durán, contrajo matrimonio con la señora Catalina Gómez, quienes durante la vigencia de su matrimonio, en fecha 02 de abril de 1959, adquirieron el inmueble sito en al final de la calle Colón de la ciudad de Sucre que según títulos tenía una superficie de 450 m2. Posteriormente, acaeció el fallecimiento de la señora Catalina Gómez el 30 de agosto de 1963 y finalmente el fallecimiento de mi padre el 21 de noviembre de 1973, de quien me declaré heredera en fecha 09 de maro de 1973, tal como consta de la declaratoria de herederos. 2. Del proceso de división y partición del año 1975. Posteriormente, la señora Lourdes Gómez de Pereira, hija de la señora Catalina Gómez (esposa de mi padre) en virtud a una declaratoria de herederos que en su momento acusamos de falsa, en fecha 02 de junio de 1975 INTERPUSO EL PROCESO ORDINARIO DE DIVISIÓN Y PARTICIÓN DEL INMUEBLE SITO EN CALLE FINAL COLON (que era de propiedad de nuestros causantes), habiendo dirigido su demanda en contra mía y del señor Vidal Martínez Madril, solicitando que el lote de terreno se divida en dos partes, el 50% para la demandante y el otro 50% para mi persona y el ahora actor como hijos de Vidal Martínez Durán; es decir que DESDE EL INICIO DE ESA DEMANDA, SE RECONOCIÓ EL 50% QUE LE CORRESPONDÍA A MI PADRE, por haberlo adquirido como bien ganancial durante de su matrimonio, que por lógica consecuencia, posterior a su muerte, fue reconocido a favor de sus herederos, tal como consta del contenido de la demanda de fs.7 del nombrado proceso de división y partición. En ese proceso ordinario, al haber sido demandados mi persona y el ahora actor (como herederos de mi padre Vidal Martínez Durán), hemos ejercido defensa de manera activa, pero con la finalidad de evitar que el lote de terreno sea dividido de manera injusta en el otro 50% por ciento para Lourdes Gómez de Pereira, puesto que de manera sorpresiva la señora apareció con una declaratoria de herederos aduciendo ser la hija de Catalina Gómez, por lo que al momento de responder la demanda y salvar el otro 50% que solicitaba para ella, hemos interpuesto excepciones de falta de personería, acción y derecho y hemos reconvenido nulidad la declaratoria de herederos de Lourdes Gómez de Pereira, aduciendo falsedad de la misma (tal como consta de fs. 8 de aquel proceso). Como su autoridad podrá advertir, la defensa realizada en ese proceso fue por el otro 50% que pretendía adueñarse la señora Lourdes Gómez de Pereira, aduciendo ser hija y por lo tanto heredera de Catalina Gómez, la defensa no se ha centrado en defender el 50% que correspondía a nuestro padre, porque no ha sido hecho controvertido en aquel proceso, toda vez que se ha reconocido en la demanda por parte de la actora de aquél entonces desde un inicio, que el 50% nos correspondía como herederos legítimos de mi padre Vidal Martínez Durán. Emergente del referido proceso ordinario, en sentencia de fecha 04 de junio de 1976 (fs. 53 y 54 de ese proceso, que ha sido confirmada por auto de fs. 79 a 80), SE DISPUSO LA DIVISIÓN DEL INMUEBLE SITO EN CALLE FINAL COLÓN, disponiendo que el 50% del inmueble perteneciente a la señora Catalina Gómez, con una superficie de 225 m2., le corresponde a su heredera Lourdes Gómez de Pereira y EL OTRO 50% CON UNA SUPERFICIE DE 225 M2, PERTENECIENTE A MI PADRE VIDAL MARTÍNEZ DURÁN, QUEDE EN PROPIEDAD DE SUS HEREDEROS: MI PERSONA FRANCIS HILDA MARTÍNEZ MADRIL Y VIDAL MARTÍNEZ MADRIL. Posteriormente, en virtud al sorteo de lotes (fs. 120 del expediente señalado), se determinó que el lote signado como lote 1, le corresponde para la señora Lourdes Gómez de Pereira y el lote signado como “LOTE Nº 2” con una superficie de 225 m2., nos correspondía a mi persona y al ahora actor; tal como consta del plano de fs. 132 de la demanda de división y partición de 1975 y del plano que adjunto. División que en virtud a la Escritura Pública Nº 135/1983 de 02 de febrero ha sido debidamente inscrita en Derechos Reales, tal como consta del asiento 1 del folio real del inmueble que adjunto en original. Ahora bien, también debo aclarar que cuando se realizó la división, existía una construcción, realizada en el inmueble por mi padre y su esposa, construcción que por emergencia del sorteo, en un 95% quedó ubicada en el lote Nº 1, que le correspondía a Lourdes Gómez de Pereira. Del plano de fs. 132 del expediente, se puede verificar que las construcciones de 30 m2 y la de 11,50 m2, quedaron en el lote 1, mientras que una parte de la construcción, es decir 13,2 m2, quedó en el lote Nº 2, por lo que la actora nos restituyó el valor de Bs. 14.150 como diferencia del valor de la fracción Nº 1 emergente de esas construcciones, tal como se evidencia del informe pericial de fs. 133. En ese sentido cabe aclarar que, cuando la señora Lourdes Gómez de Pereira interpuso la demanda de división y partición, mi persona y el ahora actor, nos encontrábamos viviendo en las construcciones que tenía el lote Nº 1, porque el lote Nº 2, era solamente terreno, a excepción de esa fracción de 13,2 m2 de construcción sobrante. Sin embargo, el ahora actor, Vidal Martínez Madril, dejó de vivir en el referido inmueble (lote Nº 1) el mes de marzo de 1976, motivo por el cual me otorgó un poder para que lo represente en el referido proceso en fecha 05 de marzo de 1976; no habiendo regresado jamás a vivir ni poseer esa fracción. Como prueba de aquello, me remito al mismo expediente de división y partición, donde únicamente mi persona ha solicitado el plazo prudencial para desocupar el inmueble (fs. 149) y entregarlo a la actora. Asimismo, a fs. 150 cursa la audiencia de entrega judicial de inmueble de fecha 28 de marzo de 1983; en la cual, en el párrafo tercero, claramente se establece que las construcciones del Lote Nº 1, que le tocó a la actora, estaban ocupadas únicamente por mi familia y que a esa fecha no se había levantado aún el muro divisorio. Finalmente, mediante memorial de fs. 153, hice conocer que he desocupado el inmueble- construcciones del lote 1, perteneciente a Lourdes Gómez de Pereira. 3. De la posesión del lote de terreno Nº 2, que ahora es objeto del proceso. El inmueble objeto del litigio, se encuentra ubicado en la calle Colón Nº 812, signado como Lote Nº 2, con una superficie de 225 m2, debidamente inscrito en Derechos Reales bajo la matrícula computarizada Nº 1.01.1.99.0051728. Ahora bien, emergente de la entrega del inmueble señalado en el punto precedente, mi persona junto a mi esposo Pedro Quispe Fernández, e hijo Amado Quispe Martínez, salimos a vivir a un par de habitaciones que nos proporcionó el Sr. Andrés Caballero Medrano, justo frente al inmueble objeto del litigio; lugar en el cual estuvimos por aproximadamente seis meses. Puesto que, en el mes de abril de 1983 comenzamos a construir un par de habitaciones, a las mismas, que a medio construir (que fueron terminadas de manera paulatina), junto a mi esposo, hijo y su esposa Justina Fernández Morales, me mudé a vivir al referido inmueble a finales del mes de octubre de 1983, utilizando esas habitaciones como dormitorios y la pequeña parte de la construcción de 13,2 m2, que quedó fruto de la división, la he utilizado como cocina. Asímismo, en el mes de diciembre del año 1983, comencé la construcción del muro del inmueble, mismo que concluyó en enero de 1985, puesto que si bien a momento de la compra del inmueble por parte de mi padre y su esposa el mismo estaba amurallado de manera precaria con adobes alrededor de los 445 m2., estos con el paso del tiempo y las lluvias, además de las quebradas que los rodeaban, para el 1983, ya no existían, se fueron cayendo, motivo por el cual tuve que levantar nuevamente los muros que delimitan el perímetro del inmueble, con mayor razón para delimitar el mismo posterior a la división. Posteriormente, ese mismo mes y año, hice colocar una letrina (baño) en la parte del fondo del inmueble, utilizando una escalera de madera para poder bajar (porque anterior a esa fecha utilizábamos como baño las afueras del lote). Si bien en la parte del inmueble que colinda con la calle Colón hice la construcción ya referida, en la otra mitad del inmueble (la parte que colinda con la quebrada, ahora calle s/d), construí la letrina y me dediqué a sembrar maíz y hortalizas para el sustento de mi familia, logrando de esa manera poseer el inmueble de manera exclusiva. Posteriormente, entre las gestiones de 1986 y 1987, levanté la segunda planta del inmueble, que constaba de 2 habitaciones, sobre las dos habitaciones ya referidas de la planta baja, y poco a poco revestí el patio de empedrado, por lo que la superficie construida era de 68 m2. Asímismo, realicé un pequeño tinglado en el inmueble, para utilizarlo como depósito. Este fue construido aproximadamente el año 2003. Asimismo, construimos una lavandería, que es utilizada para lavar ropa hasta la fecha. Posteriormente, en el mes de junio de la gestión del 2003, comencé los trámites para ampliar la construcción del inmueble; sin embargo, en la Alcaldía no podía realizar el trámite sino hacía el cambio de nombre correspondiente, por lo que el cambio de nombre se hizo conforme los datos del folio real, en el cual se halla inscrita la Escritura Pública de División y Partición Nº 135/1983 de 07 de febrero, y el GAMS hizo consignar el nombre del actor-demandado, Vidal Martínez Madril; por lo que el cambio de nombre tuvo que realizarse conforme a los datos del referido folio real, motivo por el cual en el cambio de nombre y en el plano de la línea y nivel también figura este señor, pero únicamente para efectos formales por disposición de ese ente edil (no podían proseguir ningún trámite mientras, no consignen los datos que cursan en derechos reales), que no ha sido de ninguna manera exteriorizado por voluntad del ahora actor, y por lo tanto tampoco importan interrupción de la prescripción, puesto que no ha provenido de la voluntad del actor como efecto de interrumpir la posesión y tampoco he reconocido derecho propietario de ninguna naturaleza. Una vez realizado el cambio de nombre, se emitió el plano de línea y nivel de 27 de agosto de 2003, que lleva el nombre del ahora demandante, únicamente por efectos formales y administrativos ya explicados. El 10 de diciembre de 2003 se emite la licencia de construcción únicamente a favor de mi persona, tal como consta de la licencia de construcción que adjunto, porque ha sido mi persona, con ayuda eventual de mi esposo Pedro Quispe Fernández (por falta de tiempo), quien ha realizado todo el trámite referido en este párrafo, es por ello que algunas documentales, incluso llevan su firma. La ampliación de la construcción, que la hice con mis ahorros de toda la vida, con la finalidad de brindarles comodidad a mis familia y nietos Amada Milagros, Alba Pamela, Horacio Sergio, Victoria Aracely y Pedro Erick. Una vez otorgada la licencia de construcción, también he suscrito un documento privado con la dirección del PRAHS, en la que me comprometo a respetar las normas de edificación, motivo por el cual posteriormente me otorgaron la aprobación al proyecto en el mes de diciembre del 2003. Finalmente, en el comprobante de ingresos por de 26 de febrero de 2004, únicamente figura mi nombre, porque ha sido mi persona quien en virtud a la posesión exclusiva del inmueble, ha procedido a realizar construcción del inmueble, así como su ampliación a partir dela gestión 2004. Es por ese motivo, que en el formulario de datos del inmueble, de 24 de julio de 2008, se puede verificar que la superficie construida ya no es 68.00 m2, sino 125 m2. La edificación que ahora se encuentra sobre el lote de terreno objeto del litigio, que comenzó a principios de la gestión 2004, es la que se encuentra consolidada en el inmueble, que consta de la planta baja, primer y segundo piso y la terraza. En la cual vivo con mi hijo, su esposa, mis nietos y bisnietos. Por otro lado, desde que me mudé a vivir en el inmueble, he cancelado los impuestos y los servicios básicos, tal como consta de los recibos correspondientes. Sin embargo, el medidor de luz que estaba inicialmente en el inmueble desde el 1983, ha sido el medidor de luz Nº 1922788, a mi nombre, que por el mal estado ha sido cambiado por el medidor Nº 1388423 en fecha 01 de noviembre de 2000, tal como se acredita de los recibos y la certificación de CESSA. Por otro lado, pese a que no he hecho cambiar el servicio de agua potable a mi nombre, el mismo que continúa a nombre de mi padre Vidal Martínez Durán, no deja de ser menos evidente que he sido la única persona que ha pagado el referido servicio básico por haber estado en posesión exclusiva del inmueble; servicios básicos que los he cancelado puntualmente, hasta la fecha. Por lo que a partir del mes de enero de 1985, lo he poseído de manera exclusiva, pacífica, ininterrumpida y continua, sin que nadie perturbe ni interrumpa mi posesión en el inmueble. Por otra parte, en lealtad procesal y la verdad material de los hechos, al haberse ido mi hermano del inmueble lote Nº 1, en el mes de marzo de 1976 con paradero desconocido; el año 1980 me enteré que el mismo tenía su familia en la ciudad de Santa Cruz y que ese mismo año, había fallecido su esposa Bertha Pérez; por lo que a sus pequeños hijos William, Jaqueline y Deyne, a raíz del fallecimiento de su madre, por cariño y sensibilidad humana, porque mis sobrinos estaban totalmente desatendidos, los he recogido de la ciudad de Santa Cruz y los he traído a vivir inicialmente a las construcciones que poseía del lote Nº 1, sin embargo por efecto de la entrega del inmueble a la señora Lourdes Gómez de Pereira, también me los he llevado a vivir al frente del inmueble como ya he señalado, por lo que el año 1983 en el mes de octubre, cuando nos mudamos a las habitaciones a medio construir, también los he traído conmigo. Habiendo vivido los mismos como parte de mi familia, hasta que han cumplido su mayoría de edad y salido bachiller. 4. De los hijos procreados por el Sr. Vidal Martínez Durán y de la falta de declaratoria de herederos. Ahora bien, cabe señalar que mi padre Vidal Martínez Vidal, procreó a tres hijos: Amada Martínez Madril, Vidal Martínez Madril y mi persona. Mi padre falleció el 21 de noviembre de 1976 y mi hermana Amada Martínez Madril el 07 de marzo de 1975, tal como consta de los certificados de nacimiento que adjunto. De los tres hermanos, únicamente mi persona se declaró heredera, extremo que acaeció el 09 de maro de 1973, tal como consta de la declaratoria de herederos adjunta; Amada Martínez Madril, falleció sin haberse declarado heredera y Vidal Martínez Madril, tampoco se declaró heredero, sin embargo emergente de la división y partición de 1983, su nombre figura en el folio real. Amada Martínez Madril cuando falleció dejó como herederos a sus 4 hijos: María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Charata Martínez, quienes tampoco se han declarado herederos de mi padre Vidal Martínez Madril; pues no existe ningún registro en Derechos Reales de ninguna declaratoria al respecto. Estando así, descritos los hechos de manera clara y amplia, paso a fundamentar las demandas reconvencionales. II.1.- PRESCRIPCIÓN DEL DERECHO DE ACEPTAR LA HERENCIA. Demanda que la dirijo únicamente contra los herederos de la señora Amada Martínez Madril: María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Charata Martínez y otros herederos que la misma pueda tener. Señor Juez, teniendo en cuenta que el lote de terreno objeto de litigio es el único bien hereditario que dejó mi padre; del folio real del inmueble objeto del litigio que adjunto, se puede verificar que en el mismo NO FIGURA NINGUNA INSCRIPCIÓN DE DECLARATORIA DE HEREDEROS DE MI HERMANA AMADA MARTÍNEZ MADRIL EN RELACIÓN A MI PADRE VIDAL MARTÍNEZ DURÁN, así como TAMPOCO FIGURA LA DE SUS HIJOS MARÍA LUZ, RAÚL, PEDRO Y ALFREDO, TODOS CHARATA MARTÍNEZ, EN RELACIÓN A MI PADRE. Tal como lo había señalado en el punto 4. de los fundamentos fácticos, mi padre Vidal Martínez Vidal, falleció el 21 de noviembre de 1976, fecha en la cual, según el art. 1001 del Código Civil, se ha aperturado la sucesión y ha comenzado a computarse el plazo para que sus herederos realicen la aceptación de la herencia que señala el art. 1029 del Código Civil. Ahora bien, mi hermana Amada Martínez Madril falleció el 07 de marzo de 1975, sin declararse heredera y, posterior a ello, sus hijos tampoco se han declarado herederos de mi padre; por lo que ha precluido su derecho de aceptar la herencia. El Art. 1492 parágrafo I) del Código Civil, prescribe que: “Los derechos se extinguen por la prescripción cuando su titular no los ejerce durante el tiempo que la ley establece”, en ese sentido, según lo estipulado por el Art. 1029 del mismo cuerpo legal, fija el plazo para que el heredero acepte la herencia de forma pura y simple dentro de los 10 años computables desde la apertura de la sucesión (Art. 1000 C.C.), vencido ese término, prescribe su derecho; por lo que al no existir ninguna declaratoria de herederos de Amada Martínez Madril dentro del plazo que la referida norma establece y, tampoco de sus hijos; ,encontrándonos ante un plazo de prescripción consolidado que sólo corresponde declararlo judicialmente. Ahora bien, en ese contexto, es importante referirse que nuestra legislación ha recogido la corriente o sistema romano respecto del instituto de la aceptación de la herencia; lo que implica que necesariamente el heredero debe realizar la aceptación de la herencia, ya sea de forma expresa o tácita para poder adquirir la misma, siendo tal postulado no solamente doctrinal sino “legal” a partir de su reconocimiento en el Cód. Civil como se explica a continuación: En ese sentido, Art. 1007 del Código Civil, respecto de la adquisición de la herencia señala “I. La herencia se adquiere por el sólo ministerio de la ley desde el momento en que se abre la sucesión. II. Los herederos, sean de cualquier clase, continúan la posesión de su causante desde que se abre la sucesión. Sin embargo, los herederos simplemente legales y los testamentarios, así como el Estado, deben pedir judicialmente la entrega de la posesión, requisito innecesario para los herederos forzosos, quienes reciben de plano derecho la posesión de los bienes, acciones y derechos del de cujus”; es decir que el referido artículo, nos hace referencia a la adquisición de la herencia y a la posesión de los bienes hereditarios, más no habla de la aceptación de la herencia, y es el Art. 1025 del C.C., el que señala las formas de aceptar la herencia, siendo esta de forma expresa o tácita, es decir que la delación hereditaria, no convierte al sucesor en heredero, sino que para ello NECESARIAMENTE DEBE ACEPTAR LA HERENCIA, ya sea de forma expresa, mediante una declaratoria de herederos o tácita, mediante actos que denoten la voluntad de aceptar la herencia. Es por ello que los efectos del Art. 1022 del Código Civil, referente a los efectos de la aceptación y renuncia se tiene que, los mismos se retrotraen al momento en que se abrió la sucesión, que al mismo tiempo marca el inicio del término de la prescripción del derecho, puesto que a quien renuncia se lo considera no haber sido nunca heredero y a quien acepta se lo tiene definitivamente por heredero adquirente de la herencia en los términos del Art. 1007; es decir que, es la aceptación de la herencia el acto jurídico que formal y legalmente otorga al sucesor la calidad de efectivo heredero, para que pueda “adquirir” la herencia. Bajo esos fundamentos, ni Amada Martínez Madril, ni sus hijos han aceptado la herencia en relación a mi padre dentro del plazo que señala la ley, y eventualmente el hecho de que puedan acudir a este proceso con una declaratoria de herederos fuera de los diez años, la misma no surte efecto jurídico alguno, porque ya ha prescrito su derecho para aceptar la herencia. Para ello, debe tenerse presente que el plazo de los 10 años respecto de la sucesión de mi padre, caducó el 21 de noviembre de 1983. Por lo tanto, cualquier eventual declaratoria de herederos posterior a esa fecha, no surte efecto jurídico alguno, por haberse realizado cuando el derecho ya había prescrito. Resulta imperioso también negar que jamás hubo aceptación tácita de la herencia, puesto que la ley señala que ésta se configura cuando el heredero realiza uno o más actos que no tendría el derecho de realizar sino en su calidad de heredero, lo cual hace presumir necesariamente su voluntad de aceptar la herencia. Ni la señora Amada, ni sus hijos, nunca han exteriorizado jamás actos idóneos para adquirir la herencia de forma tácita, toda vez que la referida señora siempre ha vivido y fallecido en Potosí; ni si quiera ha sido partícipe del proceso de división de 1975, pese a que tenía pleno conocimiento. Consecuentemente, su derecho de aceptar la herencia ha prescrito en la forma que establece el art. 1023 del Código Civil. I.2.- DEMANDA RECONVENCIONAL DE PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN DE PETICIÓN DE LA HERENCIA. Demanda que la dirijo contra los herederos de la señora Amada Martínez Madril: María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Charata Martínez y otros herederos que la misma pueda tener; asimismo en contra el señor Vidal Martínez Madril. Señora Juez, del certificado de defunción de mi padre, que adjunto a la demanda y que merece la fe probatoria que le asigna el Art. 1289 del Código Civil, se acredita que falleció el 21 de noviembre de 1973, fecha en la cual se aperturó la sucesión, según la previsión del Art. 1001 del C.C. Tal como lo he establecido en la relación fáctica, mi padre, Vidal Martínez Durán, contrajo matrimonio con la señora Catalina Gómez, quienes durante la vigencia de su matrimonio, en fecha 02 de abril de 1959, adquirieron el inmueble sito en al final de la calle Colón de la ciudad de Sucre que según títulos tenía una superficie de 450 m2. Posteriormente, al fallecimiento de ambos, la señora Lourdes Gómez de Pereira, hija de la señora Catalina Gómez, en 1975 interpuso el proceso ordinario de división y partición del inmueble sito en calle final colon (que era de propiedad de nuestros causantes), habiendo concluído el referido proceso en la división del inmueble en un 50% para la actora como hija de su causante y el otro 50% para mi persona y el ahora actor, en calidad de hijos de Vidal Martínez Durán. Es decir que a raíz de esa división, se delimitó la herencia de mi padre a la que teníamos derecho, ese bien, no es otro que el lote objeto de terreno ahora, signado como lote Nº 2, sito en calle Colón Nº 812; en consecuencia nunca se ha realizado la división de ese inmueble. En ese sentido, aclaro a su autoridad que el demandado, jamás ha ocupado el lote objeto del litigio; dejé claramente establecido que la posesión existente era sobre la parte del inmueble, lote Nº 1 que emergente del proceso de división del año 75, quedó para Lourdes Gómez de Pereira, porque en esa fracción se encontraban las construcciones en las que vivíamos; sin embargo en marzo de 1976 el mismo dejó el inmueble y nunca más regresó. Por lo tanto, jamás ha estado en posesión física, del lote Nº 2, que es objeto del litigio ahora, puesto que el mismo era un lote sin construcciones, tal como se evidencia del plano que adjunto, y ha sido mi persona quien a partir de octubre de 1983 quien se ha mudado a vivir al mismo, fruto de la construcción que levanté para vivir con mi familia y mis sobrinos. Asimismo, también he construido el muro completo sobre el inmueble, que ha concluido en enero de 1985 y una letrina en la parte del inmueble que colinda con una calle si denominación y que hasta la fecha permanece en ese lugar; procediendo a sembrar hortalizas y maíz. Asimismo, con el transcurso de los años he ido ampliando la construcción, hasta lograr la edificación que ahora existe sobre el inmueble. Con lo que se evidencia que he poseído el inmueble de manera exclusiva. Entonces, al no haber estado el demandado en posesión física del referido inmueble, y que al contrario, mi persona es quien ha estado en posesión exclusiva que señala la última parte del art. 1234,del Código Civil, lo que en realidad está solicitando el actor de manera camuflada con una división y partición, es la entrega de la herencia; es decir de la parte del inmueble que según él aún le corresponde, ya sea de manera física o monetizada; pues por confesión judicial espontánea, según el Art. 157 parágrafo III) del Código Procesal Civil, que realiza el demandante en su demanda, admite que: “…la copropietaria, en este caso, mi hermana nombrada, no quiere ni piensa efectuar la división y partición del inmueble…”, disfrazando de esa manera la entrega de la herencia, parte del inmueble, del que jamás ha ocupado ninguna fracción. Y, hago énfasis en este análisis, porque el demandante si bien en la suma solicita “división y partición” del bien inmueble que nunca ha ocupado, “ESTÁ REALIZANDO LA PETICIÓN DE LA HERENCIA”, de la alícuota parte que según el actor aún le pertenece, del bien inmueble (HERENCIA) que hasta la fecha se encuentra en posesión exclusiva de mi persona. En ese sentido, el actor, al iniciar el proceso de división y partición contra mi persona como “su hermana”, pretende demostrar su interés legítimo de heredero de Vidal Martínez Durán y, pues como ya lo he señalado, el inmueble ha sido adquirido en virtud a una sucesión hereditaria, que ha sido delimitada en el proceso de 1975. En virtud la ese título, heredero beneficiado en la división y partición del 75, tal como se verifica del Testimonio Nº 135/1983 que adjunto en original, solicita la herencia (alícuota parte del bien inmueble hereditario), hecho que a todas luces, se configura como petición de herencia. Ahora bien, el Art. 1456 claramente prescribe que: “I. El heredero puede pedir se le reconozca esa calidad y se le entreguen los bienes hereditarios que le correspondan contra quienquiera los posea, total o parcialmente, a título de heredero o sin título alguno. II. LA ACCIÓN PRESCRIBE A LOS 10 AÑOS CONTADOS DESDE QUE SE ABRIÓ LA SUCESIÓN; se salvan los efectos de la usucapión respecto a los bienes singulares” (negritas y mayúsculas, mías). En ese sentido, ya había señalado el hecho de porqué su demanda, constituye una acción de petición de herencia, camuflada de división y partición; esa petición la realiza pidiendo se le reconozca la calidad de heredero y beneficiario en la división realizada el año 1975 (Lote Nº 2 para mi persona y el actor como herederos de Vidal Martínez D.). Pero, acontece señora Juez, que, según el segundo parágrafo de la norma citada, la acción de petición de la herencia prescribe a los 10 años contados desde que se abrió la sucesión, en el presente caso la sucesión de nuestro causante, se aperturó el 21 de noviembre de 1973, por lo tanto, la acción de la petición de la herencia, ha prescrito en 21 de noviembre de 1983. La existencia del proceso de división y partición del año 1975, no era óbice alguno para el ejercicio de su derecho, puesto que la sentencia que declaró que el 50% del inmueble era para mi persona y para el actor en calidad de herederos de Vidal Martínez Madril, ha quedado ejecutoriada en fecha 1º de septiembre de 1976, con el Auto de Vista que confirmó la sentencia y el sorteo de lotes, se realizó el 1 de abril de 1978; por lo que incluso después de esos actuados (hasta la fecha que operó la prescripción) tenía el plazo suficiente para poder pedir la herencia, sin embargo, no ha ejercitado su derecho, por lo que ha prescrito. Al respecto el Art. 1492 I) del C.C. señala que: “Los derechos se extinguen por la prescripción cuando su titular no los ejerce durante el tiempo que la ley establece”, según la previsión del Art. 1456 el demandante tenía al plazo de 10 años para pedir la herencia, herencia en la cual mi persona, siempre ha tenido la posesión exclusiva; entonces el actor, no puede solicitar la alícuota parte del bien hereditario en base a derechos prescritos. La conciliación como requisito previo, ha sido realizada en el mes de febrero de 2020 y la formalización de la demanda en fecha 12 de marzo de 2020, es decir fuera de los 10 años que la ley establece para pedir la herencia. Ahora bien, seguramente en su intento desesperado la parte contraria alegará que se trata simplemente, de la división de copropiedad, y no de la división de herencia; pero, señora Juez, el inmueble objeto del litigio ha sido adquirido por sucesión hereditaria y como bien lo señala el actor en su demanda, que el inmueble signado como lote Nº 2 (lote) que le correspondía a mi padre y que por sucesión hereditaria pasó a nuestro nombre, NUNCA HA SIDO DIVIDIDO; motivo por el cual en el presente proceso pretende su división. Ahora bien, habiendo delimitado que el inmueble es un bien hereditario, la supuesta división que pretende el actor, no es una división simple y común de copropiedad, sino división de bien hereditario, tal como lo señala el artículo 1233 y siguientes del Código Civil. Respecto de los herederos de la señora Amada Martínez Madril, los mismos nunca han solicitado la entrega de herencia, que de igual manera, tenían un plazo fatal de 10 años para pedirla, acción que caducó el 21 de noviembre de 1983, sin embargo su derecho también ha caducado. En consecuencia, por todos los fundamentos expuestos y de la contrastación de los hechos que sustentan esta demanda reconvencional con la prueba, se tiene fehacientemente demostrado que la ACCIÓN DE PETICIÓN DE LA HERENCIA de los demandados, se encuentra prescrita. I.3. USUCAPIÓN DECENAL O EXTRAORDINARIA DE HEREDERO. Demanda que la dirijo contra: 1) los herederos de la señora Amada Martínez Madril: María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Charata Martínez y otros herederos que la misma pueda tener; 2) asimismo en contra el señor Vidal Martínez Madril y 3) contra otros posibles herederos de Vidal Martínez Durán. Del certificado de defunción que adjunto en original y que merece la eficacia probatoria que le asigna el art. 1289 del Código Civil, se puede evidenciar que mi padre ha fallecido el 21 de noviembre de 1973, por lo que en calidad de su hija legítima, me declaré heredera el 09 de marzo de 1976, tal como consta de la fotocopia legalizada de la declaratoria de herederos. Ahora bien, mi padre en vigencia de su matrimonio con la señora Catalina Gómez, el 02 de abril del año 1959, adquirieron el inmueble sito en Calle final colón, con una superficie según títulos de 450 m2. Posteriormente, acaeció el fallecimiento de la señora Catalina Gómez el 30 de agosto de 1963 y finalmente el fallecimiento de mi padre el 21 de noviembre de 1973. Ante aquella situación, es que la señora Lourdes Gómez de Pereira, hija de la señora Catalina Gómez el año 1975 interpone la demanda de división y partición de inmueble, proceso en el cual se determinó que el 50% del inmueble le correspondía a la señora Lourdes Gómez de Pereira, como hija de Catalina Gómez y, el otro 50% a mi persona y al ahora demandante, como herederos de Vidal Martínez Durán. Es decir que el referido inmueble es un bien hereditario y, aquella división, no hizo más que confirmar aquel extremo. Ahora bien, cabe aclarar que la referida división ha establecido que el 50% nos correspondía al actor y a mi persona como herederos de Vidal Martínez Durán, por lo que es un bien hereditario al que se aplican para su división, las reglas del art. 1233 y siguientes del Código Civil y no la división de copropiedad común (que no emerge de herencia); por lo que opera la usucapión de heredero que señala el art. 1234 de la misma norma civil sustantiva. Ahora bien, emergente de la entrega del inmueble señalado en el punto precedente, mi persona junto a mi esposo Pedro Quispe Fernández, e hijo Amado Quispe Martínez, salimos a vivir a un par de habitaciones que nos proporcionó el Sr. Andrés Caballero Medrano, justo frente al inmueble objeto del litigio; lugar en el cual estuvimos por aproximadamente seis meses. Puesto que, en el mes de abril de 1983 comenzamos a construir un par de habitaciones, a las mismas, que a medio construir (que fueron terminadas de manera paulatina), junto a mi esposo, hijo y su esposa Justina Fernández Morales, me mudé a vivir al referido inmueble a finales del mes de octubre de 1983, utilizando esas habitaciones como dormitorios y la pequeña parte de la construcción de 13,2 m2, que quedó fruto de la división, la he utilizado como cocina. Asímismo, en el mes de diciembre del año 1983, comencé la construcción del muro del inmueble, mismo que concluyó en enero de 1985, puesto que si bien a momento de la compra del inmueble por parte de mi padre y su esposa el mismo estaba amurallado de manera precaria con adobes alrededor de los 445 m2., estos con el paso del tiempo y las lluvias, además de las quebradas que los rodeaban, para el 1983, ya no existían, se fueron cayendo, motivo por el cual tuve que levantar nuevamente los muros que delimitan el perímetro del inmueble, con mayor razón para delimitar el mismo posterior a la división. Posteriormente, ese mismo mes y año, hice colocar una letrina (baño) en la parte del fondo del inmueble, utilizando una escalera de madera para poder bajar (porque anterior a esa fecha utilizábamos como baño las afueras del lote). Si bien en la parte del inmueble que colinda con la calle Colón hice la construcción ya referida, en la otra mitad del inmueble (la parte que colinda con la quebrada, ahora calle s/d), construí la letrina y me dediqué a sembrar maíz y hortalizas para el sustento de mi familia, logrando de esa manera poseer el inmueble de manera exclusiva. Posteriormente, entre las gestiones de 1986 y 1987, levanté la segunda planta del inmueble, que constaba de 2 habitaciones, sobre las dos habitaciones ya referidas de la planta baja, y poco a poco revestí el patio de empedrado, por lo que la superficie construida era de 68 m2. Asímismo, realicé un pequeño tinglado en el inmueble, para utilizarlo como depósito. Este fue construido aproximadamente el año 2003. Asimismo, construimos una lavandería, que es utilizada para lavar ropa hasta la fecha. Posteriormente, en el mes de junio de la gestión del 2003, comencé los trámites para ampliar la construcción del inmueble; sin embargo, en la Alcaldía no podía realizar el trámite sino hacía el cambio de nombre correspondiente, por lo que el cambio de nombre se hizo conforme los datos del folio real, en el cual se halla inscrita la Escritura Pública de División y Partición Nº 135/1983 de 07 de febrero, y el GAMS hizo consignar el nombre del actor-demandado, Vidal Martínez Madril; por lo que el cambio de nombre tuvo que realizarse conforme a los datos del referido folio real, motivo por el cual en el cambio de nombre y en el plano de la línea y nivel también figura este señor, pero únicamente para efectos formales por disposición de ese ente edil (no podían proseguir ningún trámite mientras, no consignen los datos que cursan en derechos reales), que no ha sido de ninguna manera exteriorizado por voluntad del ahora actor, y por lo tanto tampoco importan interrupción de la prescripción, puesto que no ha provenido de la voluntad del actor como efecto de interrumpir la posesión y tampoco he reconocido derecho propietario de ninguna naturaleza. Una vez realizado el cambio de nombre, se emitió el plano de línea y nivel de 27 de agosto de 2003, que lleva el nombre del ahora demandante, únicamente por efectos formales y administrativos ya explicados. El 10 de diciembre de 2003 se emite la licencia de construcción únicamente a favor de mi persona, tal como consta de la licencia de construcción que adjunto, porque ha sido mi persona, con ayuda eventual de mi esposo Pedro Quispe Fernández (por falta de tiempo), quien ha realizado todo el trámite referido en este párrafo, es por ello que algunas documentales, incluso llevan su firma. La ampliación de la construcción, que la hice con mis ahorros de toda la vida, con la finalidad de brindarles comodidad a mis familia y nietos Amada Milagros, Alba Pamela, Horacio Sergio, Victoria Aracely y Pedro Erick. Una vez otorgada la licencia de construcción, también he suscrito un documento privado con la dirección del PRAHS, en la que me comprometo a respetar las normas de edificación, motivo por el cual posteriormente me otorgaron la aprobación al proyecto en el mes de diciembre del 2003. Finalmente, en el comprobante de ingresos por de 26 de febrero de 2004, únicamente figura mi nombre, porque ha sido mi persona quien en virtud a la posesión exclusiva del inmueble, ha procedido a realizar construcción del inmueble, así como su ampliación a partir dela gestión 2004. Es por ese motivo, que en el formulario de datos del inmueble, de 24 de julio de 2008, se puede verificar que la superficie construida ya no es 68.00 m2, sino 125 m2. La edificación que ahora se encuentra sobre el lote de terreno objeto del litigio, que comenzó a principios de la gestión 2004, es la que se encuentra consolidada en el inmueble, que consta de la planta baja, primer y segundo piso y la terraza. En la cual vivo con mi hijo, su esposa, mis nietos y bisnietos. Por otro lado, desde que me mudé a vivir en el inmueble, he cancelado los impuestos y los servicios básicos, tal como consta de los recibos correspondientes. Sin embargo, el medidor de luz que estaba inicialmente en el inmueble desde el 1983, ha sido el medidor de luz Nº 1922788, a mi nombre, que por el mal estado ha sido cambiado por el medidor Nº 1388423 en fecha 01 de noviembre de 2000, tal como se acredita de los recibos y la certificación de CESSA. Por otro lado, pese a que no he hecho cambiar el servicio de agua potable a mi nombre, el mismo que continúa a nombre de mi padre Vidal Martínez Durán, no deja de ser menos evidente que he sido la única persona que ha pagado el referido servicio básico por haber estado en posesión exclusiva del inmueble; servicios básicos que los he cancelado puntualmente, hasta la fecha. Por lo que a partir del mes de enero de 1985, lo he poseído de manera exclusiva, pacífica, ininterrumpida y continua, sin que nadie perturbe ni interrumpa mi posesión en el inmueble. Por otra parte, en lealtad procesal y la verdad material de los hechos, al haberse ido mi hermano del inmueble lote Nº 1, en el mes de marzo de 1976 con paradero desconocido; el año 1980 me enteré que el mismo tenía su familia en la ciudad de Santa Cruz y que ese mismo año, había fallecido su esposa Bertha Pérez; por lo que a sus pequeños hijos William, Jaqueline y Deyne, a raíz del fallecimiento de su madre, por cariño y sensibilidad humana, porque mis sobrinos estaban totalmente desatendidos, los he recogido de la ciudad de Santa Cruz y los he traído a vivir inicialmente a las construcciones que poseía del lote Nº 1, sin embargo por efecto de la entrega del inmueble a la señora Lourdes Gómez de Pereira, también me los he llevado a vivir al frente del inmueble como ya he señalado, por lo que el año 1983 en el mes de octubre, cuando nos mudamos a las habitaciones a medio construir, también los he traído conmigo. Habiendo vivido los mismos como parte de mi familia, hasta que han cumplido su mayoría de edad y salido bachiller. El actor, ni ninguna otra persona, ningún otro heredero, ha ocupado y poseído de manera física el inmueble, durante estos 35 años de posesión pacífica e ininterrumpida y de manera exclusiva, desde que operó mi cambio de título. 1. INTERVERSIÓN DE MI TÍTULO. Señor Juez, el Art. 1234 del Código Civil prescribe que: “Puede pedirse la división aún cuando uno de los coherederos haya gozado separadamente de algunos bienes hereditarios; salvo que hubiera adquirido la propiedad por usucapión como efecto de la posesión exclusiva”. Al respecto, es preciso discernir los alcances de la citada norma legal; en primer lugar, este artículo permite y faculta la usucapión por parte del coheredero, en segundo lugar, exige que para que opere la usucapión, el cambio o interversión del título de co-poseedor a poseedor exclusivo. Mi padre falleció el 21 de noviembre de 1973, fecha a partir de la cual, todos los herederos forzosos, hemos ejercido por mandato legal, co-posesión respecto del lote de terreno objeto del litigio, pero, esa co-posesión que ostentaba junto a los demás coherederos, se convirtió en posesión exclusiva a partir del primer acto material y de dominio realizado, materializado en el amurallado del total del inmueble con adobe y ladrillo, finalizado en el mes de enero de 1985. Ese hito histórico de dominio (amurallado), es de fundamental trascendencia porque marca el inicio de mi posesión exclusiva, ese acto denota el inicio de posesión exclusiva sobre el inmueble, porque se trata de amurallar el inmueble para privar a los coherederos que ejerzan su posesión física y por ende la interversión de mi título; no estamos hablando de actos de mera conservación que pudieron hacer cualquiera de los coherederos, sino que se constituye en un acto inequívoco que excluye a los demás coherederos, puesto que ese acto fue realizado en un ejercicio que me es propio, el hecho de cercar el inmueble que hasta entonces (enero de 1985) sólo había poseído sobre la parte que da a la calle Colón; precisamente el muro fue para impedir que los co-herederos o terceras personas ejerzan algún derecho en el inmueble, juntamente conmigo; ese acto propio se constituye en exclusivo y excluyente de los demás cotitulares. Ese acto provocó ese efecto, es decir, el de excluir a los demás coherederos de la posesión, convirtiéndome en única y exclusiva poseedora, dado que esos actos exteriores, y perseverantes han privado a los demás coherederos de disponer del bien. Posteriormente, habiendo ya cambiado mi título de co-poseedora a única poseedora, logrando con el amurallado del terreno excluir a los demás herederos, instalé el mismo mes una letrina que fue utilizada como baño hasta el año 2004, cuando inicié la ampliación de la construcción, comencé a sembrar maíz y hortalizas y criar gallinas en la fracción que no tenía construcción y que colinda con la quebrada, ahora calle s/d. Posteriormente, entre las gestiones de 1986 y 1987, levanté la segunda planta del inmueble, que constaba de 2 habitaciones, sobre las dos habitaciones ya referidas de la planta baja, y poco a poco revestí el patio de empedrado, por lo que la superficie construida era de 68 m2. Finalmente, a inicios del 2004, comencé la ampliación de la construcción que ahora se encuentra en el inmueble. 2.FUNDAMENTOS DE LA POSESIÓN. Por lo anteriormente relacionado, desde la interversión de mi título consistente en el amurallado con ladrillos y adobe, del total del inmueble de 225 m2, que data de enero de 1985 hasta la fecha, han transcurrido, 35 años, años de posesión continuada, pacífica, pública, ininterrumpida, lo que de conformidad con el Art. 138 del Código Civil, me faculta para poder demandar la Usucapión Decenal u Ordinaria al haber cambiado mi título tal como lo determina el Art. 1234 del C.C., como ya tengo señalado en el punto I.3.2, habiendo de ese modo mi persona ejercido la posesión como verdadera propietaria, puesto que he poseído de manera exclusiva el inmueble, por lo que mi título es el de una verdadera propietaria con los elementos corpus y animus, toda vez que como he señalado, durante estos 35 años, computados a partir de la interversión de mi título, he ejercido actos de dominio sobre el referido bien inmueble, lo he amurallado, realizado construcciones, sembrado maíz y hortalizas, criado aves de corral, he pagado los impuestos municipales y los servicios básicos. También he instalado el servicio de telefonía fija a domicilio de la cooperativa de COTES, con la línea número 64-43427. Durante mi posesión en el referido inmueble, por 35 años, me he comportado como verdadera propietaria, cumpliendo una función económica social en el mismo, actos que han demostrado los elementos materiales y corporales de mi posesión. Incluso, como lo he descrito precedentemente. Por lo que, si bien demando la usucapión de mi posesión interrumpida hasta la fecha, la misma se ha consolidado para efectos legales en el mes de enero de 1995, es decir en ese lapso se han cumplido los 10 años que señala el art. 138 del Código Civil. 3. FUNDAMENTACIÓN JURÍDICA USUCAPIÓN DECENAL O EXTRAORDINARIA. De conformidad a lo estipulado por el Art. 110 del Código Civil, una de las formas de adquirir la propiedad es por medio de la usucapión y, la previsión del Art. 138 del Código Civil claramente prescribe: “(Usucapión Decenal o extraordinaria). La propiedad de un bien inmueble se adquiere también por sólo la posesión continuada durante diez años”; por lo que al efecto, cabe señalar que la posesión que ejerzo sobre el bien inmueble sito en el la calle Colón Nº 812, signado como Lote Nº 2, con una superficie de 225 m2, debidamente inscrito en Derechos Reales bajo la matrícula computarizada Nº 1.01.1.99.0051728 cumple con los diez años exigidos como requisito legal para poder adquirir la propiedad de dicho inmueble mediante la figura legal de la usucapión decenal por lo que corresponde simplemente declarar ese derecho ya consolidado, que si bien demando la posesión exclusiva e ininterrumpida hasta la fecha, desde el mes de enero de 1985 a enero de 1995, han operado los 10 años que señala la ley; sin que hasta antes de tal fecha se haya interrumpido la prescripción adquisitiva en mi favor por ningún acto ni por ninguna persona. Ahora bien, desde la fecha en la cual se produjo la figura de la interversión de mi título, como poseedora exclusiva, es que la posesión corre válida para mi persona sin haber sido perturbada en ella. En ese entendido, la usucapión es la institución del derecho civil, que tiene por objeto que aquél que ha poseído creyéndose dueño, tras poseer cierto tiempo, puede adquirir la propiedad si su posesión se ha dado bajo los requisitos establecidos en la Ley; pues como lo señala el autor Gonzalo Castellanos Trigo “…la usucapión es una de las formas más comunes para adquirir el derecho de propiedad por el transcurso del tiempo”; por lo tanto, lo que se busca con la usucapión es la adquisición, declaración o consagración del derecho de propiedad. Siendo el elemento esencial de este tipo de acción la posesión, al respecto, el Art. 87 del Código Civil prescribe que: “I. La posesión es el poder de hecho ejercido sobre una cosa mediante actos que denotan la intención de tener sobre ella el derecho de propiedad u otro derecho real. II. Una persona posee por si misma o por medio de otra que tiene la detentación de la cosa”; por lo que en mi caso, yo poseí el bien inmueble objeto de la Litis de forma personal junto a mi familia y en un tiempo incluso junto a mis sobrinos, comportándome durante el tiempo de posesión como una verdadera propietaria, dándole la función social al mismo, haciendo instalar el servicio de luz eléctrica y pagando el agua potable e impuestos municipales; por lo que al haberme desempeñado como una verdadera propietaria, he cumplido a cabalidad con los elementos de la posesión, puesto que no solamente he ejercido el dominio físico sobre el bien inmueble objeto del litigio, dominio que configura el CORPUS, sino que también he tenido la voluntad de comportarme en cuanto al bien inmueble que poseo, como una verdadera y exclusiva dueña y propietaria, voluntad que configura el segundo elemento, el ÁNIMUS; coexistiendo ambos elementos al mismo tiempo. Haciendo notar a su autoridad que tampoco se me ha interrumpido la prescripción adquisitiva desde que ha operado la interversión de mi título de coposeedora a poseedora exclusiva. Ahora bien, el hecho de que en el cambio de nombre y en el plano de la línea y nivel del año 2003, figure el nombre del actor, se debe tener presente que ese acto no importa interrupción, primero porque para enero de 1995 ya ha operado el plazo que señala el art. 138 del Código Civil y segundo, porque el trámite completo de cambio de nombre y línea y nivel, lo ha realizado mi persona, que eventualmente me prestaba ayuda mi esposo, por falta de tiempo. De la documental original que adjunto consistente en el formulario de cancelación de ingresos por cambio de nombre, plano de línea y nivel, están siendo presentado por mi persona en original y son una constancia de que fui yo quien realizó el trámite, en ese sentido, para que opere la prescripción el art. 136 con relación al art. 1503, exige que el acto interruptivo de la prescripción provenga del que quiere defender el derecho respecto de quien se quiere interrumpir la prescripción, en este caso no opera aquello, porque el acto de regularizar la documentación del inmueble proviene de mi persona como una prueba más de la posesión y el ánimus, puesto que la posesión vale por título, quien tiene esa documentación original es mi persona y no el demandante;. Tampoco ha existido la interrupción que señala el art. 1505, toda vez que en ese trámite no he reconocido derecho alguno al demandado; pues ha sido el GAMS el que ha incluido el nombre del demandado en el trámite cambio de nombre, emergente de los datos del folio real. No ha existido jamás perturbación física o al corpus de la posesión y el ánimus, del demandado respecto del inmueble nunca ha sido exteriorizado para interrumpir mi posesión. II.CONTESTA NEGATIVAMENTE DEMANDA ORDINARIA DE DIVISIÓN Y PARTICIÓN DE INMUEBLE. Señor Juez, con la finalidad de tener claramente establecida la situación de fondo que acontece de la presente acción, es necesario hacer una la siguiente aclaración: El inmueble del cual la parte actora ahora pretende su división, es un inmueble adquirido por sucesión hereditaria del que en vida fue mi padre VIDAL MARTÍNEZ DURÁN, tal como se acredita a continuación. El que en vida fue mi padre, Vidal Martínez Durán, contrajo matrimonio con la señora Catalina Gómez, quienes durante la vigencia de su matrimonio, en fecha 02 de abril de 1959, adquirieron el inmueble sito en al final de la calle Colón de la ciudad de Sucre. Posteriormente, acaeció el fallecimiento de la señora Catalina Gómez el 30 de agosto de 1963 y finalmente el fallecimiento de mi padre el 21 de noviembre de 1973, de quien me declaré heredera en fecha 09 de maro de 1973. Posteriormente, la señora Lourdes Gómez de Pereira, hija de la señora Catalina Gómez (esposa de mi padre) se declaró heredera de los bienes de su madre, por lo que en fecha 02 de junio de 1975 interpuso división y partición del inmueble sito en calle final Colon, habiendo dirigido su demanda en contra mía y del señor Vidal Martínez Madril. Emergente del referido proceso ordinario, se dispuso la división del inmueble sito en calle final Colón, habiéndose dispuesto en sentencia que el 50% del inmueble perteneciente a la señora Catalina Gómez, le corresponde a su heredera Lourdes Gómez de Pereira y el otro 50% perteneciente a mi padre Vidal Martínez Durán, quede en propiedad de sus herederos: mi persona Francis Hilda Martínez Madril y Vidal Martínez Madril. Posteriormente, en virtud al sorteo de lotes, se determinó que el lote signado como lote 1, le corresponde para la señora Lourdes Gómez de Pereira y el lote signado como “LOTE Nº 2”, quedaba en manos de mi persona y al ahora actor. Sin embargo, el inmueble lote Nº 2, ahora objeto del litigio, tal como se acredita el plano que adjunto y del plano del proceso de división del año 1975, ERA UN LOTE DE TERRENO, las construcciones existentes en el mismo han sido realizadas por mi persona, tal como lo he manifestado a lo largo de la demanda reconvencional de usucapión decenal o extraordinaria, habiendo comenzado a construir desde el mes de abril de 1983, hasta lograr levantar la edificación actual, que ha sido realizada únicamente con mi esfuerzo, fruto de la posesión exclusiva por 35 años del inmueble. Entonces, si su autoridad se percata, el inmueble objeto del litigio en la demanda de División y Partición de inmueble impetrada por el actor, deviene de un anterior juicio de división y partición en el que se determinó la partición del inmueble respecto de las porciones que le correspondían a mi padre y a su esposa, habiendo quedado como herederos de la parte de mi señor padre mi persona y el ahora actor y en la parte de la señora Catalina Gómez, su hija Lourdes Gómez de Pereira. Es decir que el inmueble objeto del litigio ha sido adquirido por sucesión hereditaria y como bien lo señala el actor en su demanda, que el inmueble signado como lote Nº 2 que le correspondía a mi padre y que por sucesión hereditaria pasó a nuestro nombre, NUNCA HA SIDO DIVIDIDO; motivo por el cual en el presente proceso pretende su división. Ahora bien, habiendo delimitado que el inmueble es un bien hereditario, la supuesta división que pretende el actor, no es viable, mediante una división simple y común de copropiedad, porque se trata de bien hereditario, tal como lo señala el artículo 1233 y siguientes del Código Civil. En ese sentido, la norma sustantiva citada precedentemente en el parágrafo I, claramente señala que: “Todo coheredero puede pedir siempre la división de la herencia”, el art. 1234, concordante con esta norma sustantiva civil señala que: “Puede pedirse la división aún cuando uno de los coherederos haya gozado separadamente de algunos bienes hereditarios, salvo que hubiera adquirido la propiedad por usucapión como efecto de la posesión exclusiva”; es decir que faculta al heredero a pedir la división de la herencia, en este caso del bien objeto del litigio, sin embargo establece como límite de esa división, que el coheredero al cual se solicita la división haya adquirido por efecto de la posesión exclusiva la propiedad del bien vía usucapión. En la presente causa, tal como lo desarrollé en el punto I.3, ha operado la usucapión decenal o extraordinaria por efecto de la posesión exclusiva de mi persona sobre el inmueble, lo que impide que se pueda acoger favorablemente la pretensión del actor, puesto que no se puede dividir el inmueble que he adquirido vía usucapión y, que por lógica consecuencia, me convierto en la única y exclusiva propietaria. Asimismo, ha operado la prescripción de la acción de pedir la herencia, puesto que tal como lo he señalado, el inmueble del que se solicita la división, es un inmueble hereditario que nunca ha sido objeto de división y partición, tal como lo admite el actor en su demanda, lo que deviene en una confesión judicial espontánea tal como lo señala el art. 157 III) del C.P.C.; entonces, al solicitar la división y partición, lo que el demandado pretende es que se le haga entrega de la parte que supuestamente le corresponde, ES DECIR ENTREGA DE LA HERENCIA y, esa acción ya ha prescrito, tal como lo he desarrollad en el punto I.2 de este memorial. En ese sentido, la demanda principal debe ser declarada IMPROBADA. III. SE PRONUNCIA SOBRE PRUEBA DEL ACTOR. El Testimonio Nº 35/183, así como el folio real, acreditan que el inmueble evidentemente proviene de la sucesión hereditaria de mi padre Iván Vidal Durán. Por otro lado, la documental de fs. 11 a 13, son fotocopias legalizadas que han sido obtenidas por el actor en la gestión 2020; con lo que demuestro que el mismo jamás a exteriorizado su voluntad para interrumpir mi posesión, pues la documental del cambio de nombre de Fs. 11 la presento entre la prueba de descargo, demostrando que quien tiene el original es mi persona y, respecto de la documental de fs. 12 a 13, hago mía la referida documental que demuestra que el inmueble se encuentra empadronado a mi nombre, por lo que en virtud al ánimus como elemento de la posesión, es una prueba que demuestra que me he comportado como una verdadera propietaria del inmueble desde que acaeció mi cambio de título a poseedora exclusiva. Respecto a las fs. 16, no tiene valor alguno puesto que es una fotocopia simple, y respecto del plano, este no se encuentra visado ni aprobado por el GAMS. IV. PETITORIO.- Por todos los fundamentos fácticos y jurídicos expuestos precedentemente, previos los trámites procesales, solicito a su autoridad: 1.Declarar PROBADA LA DEMANDA RECONVENCIONAL DE PRESCRIPCIÓN DEL DERECHO DE ACEPTAR LA HERENCIA. 2. Declarar PROBADA LA DEMANDA RECONVENCIONAL DE PRESCRIPCÓN DEL PLAZO DE ACEPTAR LA HERENCIA. 3. Declarar PROBADA LA DEMANDA RECONVENCIONAL DE USUCAPIÓN DECENAL O EXTRAORDINARIA Y MEDIANTE PROVISIÓN EJECUTORIA ORDENE LA DE INSCRIPCIÓN DE MI TITULARIDAD EN DERECHOS REALES. 4. En consecuencia DECLARE IMPROBADA LA DEMANDA PRINCIPAL DEL DIVISIÓN Y PARTICIÓN. “Justicia.- &”.Otrosí 1.- Para efectos de citación, conforme el Art. 110-4 del Código Procesal Civil, los demandados responden a las siguientes generales de ley: 1. Vidal Martínez Madril, boliviano, mayor de edad, con C.I. 1052320 Ch., y hábil por derecho, cuyo domicilio real desconozco. 2. María Luz Churata Martínez, boliviana, mayor de edad, con domicilio des conocido y hábil por derecho. 3. Pedro Churata Martínez, boliviano, mayor de edad, con domicilio des conocido y hábil por derecho. 4.Raúl Churata Martínez, boliviano, mayor de edad, con domicilio des conocido y hábil por derecho. 5. Alfredo Churata Martínez, boliviana, mayor de edad, con domicilio des conocido y hábil por derecho. 6. Otros heredero de Amada Martínez Madril, de quienes solicito su citación mediante edictos en el sistema HERMES. 7.Otros herederos de Vidal Martínez Durán, de quienes solicito su citación mediante edictos en el sistema HERMES. Con la finalidad de practicar la citación a los demandados, solicito oficie al SERECI para que informe el último domicilio de las personas consignadas en los numerales 1 al 5. Otrosí 2.- Aclaro a su autoridad que los señores María Luz, Pedro, Raúl y Alfredo, todos Churata Martínez, están siendo demandados con la demanda de usucapión, para evitar futuras nulidades y, porque la jurisprudencia emitida por el T.S.J., ha sido reiterada en señalar que se deben integrar al proceso a todas las partes que pudieran tener algún interés legítimo. Pues los nombrados señores no se encuentran registrados en el folio real del inmueble, porque nunca se han declarado Otrosí 3.- Asimismo solicito la citación respectiva a la Alcaldesa del Gobierno Autónomo Municipal de Sucre, Rosario López Vda. de Aparicio, con la finalidad de que ejerza su derecho a la defensa si es que existiere alguna sobre posición con propiedad municipal. Para cuyo efecto señalo domicilio en el Palacete de la Zona del Guereo. Otrosí 4.- Solicito la citación a los colindantes del inmueble con la finalidad de precautelar sus derechos y evitar una eventual sobre posición con sus propiedades: 1. Ricardo Alarcón Serrano, boliviano, mayor de edad y hábil por derecho, quien colinda con el este del inmueble; protestando conducir al oficial de diligencias. 2. Martha Apaca Rentería, boliviano, mayor de edad y hábil por derecho, quien colinda con el oeste del inmueble, protestando conducir al oficial de diligencias. Otrosí 5.- PRUEBA: A los efectos de probar los extremos contenidos en las demandas reconvencionales y la contestación, de conformidad con lo establecido por el Art. 111 del Código Procesal Civil, produciremos los siguientes medios de prueba: I. DOCUMENTAL.- Consistente en las siguientes: a. Boletad de pago de impuesto municipales. B .Boletas de pago de servicios básicos. c. Certificación de CESSA en original. d. Títulos de acciones de CESSA en original. e. Boletas de pago de teléfono. f. Fotografías que demuestran la posesión del inmueble. g. Certificado de defunción original de mi padre Vidal Martínez Durán. h. Certificado de defunción de Amada Martínez Madril. i. Certificado de nacimiento original de Pedro, Raúl y María Luz Churata Martínez. j. Certificado de nacimiento de mi persona, que acredita que soy hija de Vidal Martínez Durán. k. Fotocopia legalizada de mi declaratoria de herederos realizada en fecha 09 de marzo de 1976, al fallecimiento de mi padre. l. Certificado de nacimiento de mi hijo Amado Quispe Martínez y de mis nietos. m. Certificado de defunción de mi esposo Pedro Quispe Fernández. n. Cédula de identidad original de mi esposo Pedro Quispe Fernández. o. Escritura Pública Nº 135/1983 de 02 de febrero de 1983, en original. p. Fotocopia legalizada del plano de división realizado dentro del proceso de División y Partición de 1975. q. Folio Real original del inmueble. r. Comprobante de ingresos del GAMS. s. Licencia de construcción original, emitida por el GAMS. t. Plano de línea y nivel del inmueble, en original. u. Documento privado celebrado con el GAMS de diciembre de 2003, en original. v. Aprobación del proyecto de construcción emitida por el GAMS. w. Comprobante de ingresos para aprobación de planos de construcción emitido por el GAMS. x. Formulario de datos generales del inmueble emitido por el GAMS en fecha 24 de julio de 2008. y. Certificad de aportación de le cooperativa COTES. z. Asimismo ofrezco el memorial de solicitud de conciliación previa y el memorial de formalización de la demanda de división y partición, que cursan en el expediente. II. PRUEBA POR OFICIO: Solicito oficie: 1. Al Juzgado Público en lo Civil y Comercial de la Capital, con la finalidad de que remita a su despacho fotocopias legalizadas del proceso ordinario de División y Partición interpuesto por Lourdes Gómez de Pereira contra Francisca Hilda Martínez Madril y Vidal Martínez Madril, iniciado el 02 de junio de 1975, sin Nurej, archivado bajo el legajo Nº 273, expediente 6181; documental que una vez remitida solicito sea introducida al proceso. 2. La Dirección De Reorganización Territorial-DRAT y Catastro del Gobierno Autónomo Municipal de Sucre, para que remita imágenes satelitales del inmueble sito en calle Colón Nº 812, con código catastral Nº 019-0005-004-000 desde la gestión 1983 hasta el mes de marzo de 2020S. 3. La Dirección De Ingresos del Gobierno Autónomo Municipal de Sucre, para que remita informe sobre la cancelación de impuestos del inmueble sito en calle Colón Nº 812, con código catastral Nº 019-0005-004-000 desde la gestión 1983 hasta la gestión 2019, señalando a nombre de quién se encuentra empadronado el inmueble durante ese lapso de tiempo. 4. Al SERECI con la finalidad de que remita certificación y copia legalizada del certificado de nacimiento del Sr. Alfredo Churata Martínez. 5. Al SERECI para que remita certificado de defunción de la señora Catalina Gómez, acaecido en fecha 07 de marzo de 1975. 6. A la Cooperativa de Telecomunicaciones Sucre LTDA., para que remita certificación indicando a qué nombre se encuentra la línea telefónica Nº 64-43427 y la fecha en la que fue instalada en el domicilio de calle Cólon Nº 812. 7. A la Compañía Eléctrica Sucre – CESSA, para que remita informe sobre la fecha y a nombre de quien se instaló el medidor Nº 1922788 en la calle Colón Nº 812 de esta ciudad. Prueba que una vez sea remitida, solicito se incorpore al proceso. III. INSPECCION JUDICIAL.- Conforme el Art. 187-I. Del Código Procesal Civil, del inmueble sito en el la calle Colón Nº 812, signado como Lote Nº 2, con una superficie de 225 m2, debidamente inscrito en Derechos Reales bajo la matrícula computarizada Nº 1.01.1.99.0051728, con el propósito de probar mi posesión exclusiva y las construcciones existentes. IV. PERICIAL.- Pericia para determinar la data de las construcciones realizadas en el inmueble objeto del litigio. Para lo cual ofrezco en calidad de perito al arquitecto Jorge Juan Carlos Choque Soto, con matrícula profesional Nº 9972. V. TESTIFICAL. Con el fin de probar mi posesión exclusiva, pacífica, continua e ininterrumpida en el inmueble objeto del litigio, de conformidad con el Art. 168 del Código Procesal Civil, ofrezco como prueba testifical, la declaración de las siguientes personas: a. Dora Iglesias Durán, boliviana, mayor de edad, con C.I. 1098649 Ch., y hábil por derecho. b. Simón Vicente Pinto Cardozo, boliviano, mayor de edad, con C.I. 3651786 Ch., y hábil por derecho. c. Justina Fernández Morales, boliviana, mayor de edad y hábil por derecho. d. Ernesto Soliz Pórcel, boliviano, mayor de edad, con C.I. 1104511 Ch., y hábil por derecho. e. Fabio Mendoza Barrios, boliviano, mayor de edad, con C.I. 1022986 Ch., y hábil por derecho. f. Sixto Marcelo Gonzáles Berríos, boliviano, mayor de edad, con C.I. 1368860 Pt., y hábil por derecho. g. Andrés Caballero Medrano, boliviano, mayor de edad, con C.I. 1368860 Pt., y hábil por derecho. Si bien el art. 174 del C.P.C., señala la proposición de 5 testigos, sin embargo, en la presente causa ofrezco 7 testigos, con la finalidad de sustituir algún testigo. Otrosí 6°.- Al margen del domicilio señalado en el art. 84 del C.P.C., señalo domicilio procesal en Calle Ladislao Cabrera N1 361, of. Nº 3, planta baja. Otrosí 7.- En cuanto a los honorarios profesionales, nos remitimos al contrato de iguala profesional. Sucre, 03 de noviembre de 2020. IMPETRANTE. A Fs. 385 CURSA DECRETO DE LA SEÑORA JUEZ CUYO TENOR ES EL SIGUIENTE: Sucre, noviembre 6 de 2020. Al I.- Con carácter previo la impetrante deberá aclarar la demanda reconvencional dando cumplimiento a lo previsto por el Art. 110 del C.P.C. asimismo deberá tener presente que la demanda reconvencional debe estar dirigido en contra de la parte demandante únicamente a los efectos del trámite previsto por el Art. 133 del Código Procesal Civil, observaciones que deberán ser subsanadas en el plazo de tres días de su legal notificación bajo conminatoria de tenerse por no presentada la demanda reconvencional de conformidad al Art. 113-I) del Código Procesal Civil. Al II.- Por respondida la demanda con noticia contraria. Al III.- Se tiene presente con noticia contraria. A los otrosíes 1, 2, 3, 4 y 5.- A lo dispuesto precedentemente. Al otrosí 6.- Señalado. Al otrosí 7.- Se tiene presente. A Fs. 387 A 390 CURSA MEMORIAL CUYO TENOR ES EL SIGUIENTE: SEÑOR JUEZ PÚBLICO EN LO CIVIL Y COMERCIAL N O 6 DE LA CAPITAL. I.- Recurso de reposición. II.- Subsana segunda observación. OTROSÍES. – NUREJ: 1091936-1 FRANCISCA HILDA MARTINEZ MADRIL VDA. DE QUISPE, boliviana, mayor de edad, con C.I. N O 1059878 Ch., adulta mayor, viuda, con domicilio en calle Colón N O 812 de esta ciudad y hábil por derecho, dentro del proceso ordinario de DIVISIÓN Y PARTICIÓN DE INMUEBLE, planteada en mi contra por Vidal Martínez Madril, ante Ud., con las debidas consideraciones de respeto, expongo y pido: Habiendo sido legalmente notificada en fecha 10 de noviembre de 2020, con el decreto de 06 de noviembre, mediante al cual su autoridad observa mi demanda reconvencional; dentro de plazo hábil y oportuno tengo a bien interponer RECURSO DE REPOSICIÓN Y SUBSANAR LA SEGUNDA OBSERVACION, bajo los siguientes argumentos: I.- RECURSO DE REPOSICIÓN CONTRA LA PRIMERA OBSERVACIÓN. Señora Juez, su autoridad mediante providencia de 06 noviembre de 2020, como primera observación, señala textualmente que: "Con carácter previo la impetrante deberá aclarar la demanda reconvencional dando cumplimiento a lo previsto por el art. 110 del C.P.C” es decir que de manera general me señala que debo aclara la demanda conforme la previsión del art. 110; sin especificar de manera concreta y clara cuáles de los incisos del art. 110, considera incumplidos; puesto que el art. 113 I. del C.P.C. claramente señala que, una vez ingresada la demanda el juez debe observar cuales de los requisitos formales del art. 110 no se cumplen, para que los mismos puedan ser subsanados. Sin embargo, su probidad no ha señalado cuál o cuáles de los requisitos he incumplido, por lo tanto, al no señalar con la precisión debida, no tengo conocimiento a cabalidad de cuál o cuáles requisitos debo subsanar; puesto que, de manera clara y coherente, considero que he cumplido con la carga impuesta por el art. 110 del C.P.C. En ese sentido, el art. 253 del C.P.C., claramente establece que el recurso de reposición procede contra las providencias y Autos Interlocutorios, con el objeto de que la autoridad judicial, advertida de su error, lo modifique, deje sin efecto o anule. El error en el que ha incurrido su autoridad, precisamente radica en que DE MANERA GENERAL HA DISPUESTO QUE CUMPLA CON LO PREVISTO EN EL ART. 110 DEL C.P.C., sin señalar de manera clara los requisitos que mi persona habría incumplido, extremo que vulnera mi derecho a la defensa, toda vez que no tengo claro, cuáles de los numerales de la citada norma debo subsanar. En ese sentido, advirtiendo el error evidente en que ha incurrido su autoridad, solicito reponga parcialmente la providencia de 06 de noviembre de 2020, respecto de la primera observación, señalando, por consiguiente, de manera concreta y clara los requisitos del art. 110 que he incumplido y que, por lo tanto, debo subsanar. II.- SUBSANA SEGUNDA OBSERVACIÓN. Asimismo, como segunda observación, su autoridad textualmente señala que: "...asimismo deberá tener presente que la demanda reconvencional debe estar dirigido en contra la parte demandante únicamente a los efectos del trámite previsto por el art. 133 del Código Procesal Civil...". Señora Juez, debo señalar a su autoridad, que en el punto I inciso A) del memorial de la demanda, claramente señalé que: "Señor Juez, el inmueble del cual la parte actora ahora pretende su división, es un inmueble adquirido por sucesión hereditaria del que en vida fue mi padre VIDAL MARTÍNEZ DURÁN, tal como se acredita a continuación." ; habiendo detallado en el numeral 1) y 2), el por qué el inmueble objeto del litigio se constituye en un inmueble hereditario; extremo que también ha sido consignado en la contestación a la demanda principal. En ese sentido, en el numeral 2) del inciso A) del punto I de la demanda reconvencional, señalé que ha sido únicamente mi persona quien ha poseído el referido inmueble por más desde 35 años, sin haber sido jamás perturbada en mi posesión y que la misma ha sido exclusiva. Asimismo, en el punto 4) de los hechos fácticos, señalé con exactitud los hijos procreados por mi padre Vidal Martínez Durán y la falta de declaratoria de herederos de los mismos; puesto que, al tratarse de un inmueble hereditario, es necesario consignar quién o quienes, tienen interés en la presente causa. En ese sentido es que, ejerciendo mi derecho a la defensa, al tratarse de un inmueble hereditario y no de una simple partición de co-propiedad común, es que entablé 3 demandas reconvencionales; respecto de las cuales aclararé la segunda observación de manera separada: II.1.- De la demanda reconvencional de Usucapión Señora Juez, como bien he señalado en los supuestos fácticos, el inmueble objeto del litigio es un inmueble adquirido por sucesión hereditaria, emergente del proceso de división y partición del año 1975, proceso en el cual se dispuso la división del inmueble en dos partes iguales; puesto que el inmueble fue adquirido el 02 de abril de 1959, por mi padre Vidal Martínez Durán y su esposa Catalina Gómez; por lo que, al fallecimiento de éstos, se instauró el ya referido proceso de división, en el cual se otorgó el 50% signado como lote1, para la señora Lourdes Gómez de Pereira como hija de la Sra. Catalina Gómez y el otro 50% a favor de mi persona y de mi hermano Vidal Martínez Madril como herederos de mi padre Vidal Martínez Durán. En ese sentido, se nos asignó el inmueble signado como L-2, que al momento de la división era simplemente lote de terreno, con una pequeña esquina de construcción de 13,2 rn2. Sin embargo, tanto en el punto 3 de los hechos fácticos, así como en el punto I.3, de demanda reconvencional de usucapión decenal o extraordinaria, he fundamentado de manera clara y cronológica que mi persona ha sido la única persona que ha estado en posesión del inmueble objeto del litigio, y que esa posesión ha sido exclusiva, habiendo operado la interversión de mi título de co-poseedora a poseedora exclusiva; por lo que se configura el art. 1234 del Código Civil, es decir que no puede darse lugar a la división, porque ha mediado la posesión exclusiva que me da la posibilidad de adquirir el inmueble por vía de usucapión de heredero, debiendo demostrar que se han cumplido los requisitos señalados en el art. 138 del Código Civil. En ese sentido, la Usucapión Decenal o Extraordinaria, tiene un doble efecto, adquisitivo para el usucapiente (hacer ingresar en su patrimonio un determinado bien) y extintivo para el usucapido (extinguir el derecho de propiedad que tiene sobre el bien objeto de la usucapión) y, para que ese efecto sea plenamente válido, la acción debe ser dirigida contra el titular del derecho propietario, para acreditar ese aspecto, es imprescindible que la parte actora adjunte a su demanda certificación o cualquier otra documentación idónea que acredite dicho extremo, puesto que el efecto extintivo opera para el propietario del inmueble, porque la usucapión es una forma de adquirir la propiedad respecto de los bienes que se encuentran en el dominio privado y que ya contaban con un derecho anterior de propiedad; al respecto el Auto Supremo NO 110/2013 de 11 de marzo ha señalado que: "Es de exhortar a los Tribunales de instancia exigir, en los procesos de usucapión, que el actor acredite mediante documentación o certificación de Derechos Reales, a tiempo de interponer la demanda, que la persona contra quien se dirige es quien figura como titular en los Registros de Derechos Reales"; en ese sentido, si bien el demandante Vidal Martínez Madril, es quien, junto a mi persona, figura en el folio real del inmueble, sin embargo, no es menos evidente que la usucapión que pretendo, es USUCAPIÓN DE HEREDERO, conforme señala el art. 1234 del Código Civil, por lo que los sujetos pasivos legitimados para ser demandados son los herederos de mi padre Vidal Martínez Durán, motivo por el cual de manera clara, en el punto 4. de los hechos fácticos del memorial, señalé que mi padre procreó a 3 hijos: Vidal Martínez Madril, Amada Martinez Madril y mi persona. Por lo que, al estar ante una figura de usucapión de heredero, cuyo derecho extintivo de propiedad operará con respecto a los otros herederos, es que es necesario que la demanda de Usucapión Decenal Extraordinaria esté dirigida contra todos los herederos de mi padre VIDAL MARTÍNEZ MADRIL. Sin embargo, había señalado en el punto 4) que la señora Amada Martínez Madril, ha fallecido el año 1975, habiendo dejado 4 hijos: María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Churata Martínez; quienes son los que tienen legitimación pasiva para ser demandados en la reconvencional de Usucapión Decenal o Extraordinaria. Ahora bien, su autoridad señala que únicamente puede ser demandado el actor principal, para impetrar los trámites del art. 133; sin embargo, de la revisión de la referida norma, no se encuentra ninguna prohibición de que pueda demandarse a terceras personas que tengan legitimación pasiva para concurrir al proceso, pues la finalidad de dicha norma es únicamente establecer el trámite de la demanda reconvencional con respecto al actor principal. En ese sentido, la demanda reconvencional, si bien es interpuesta como una especia de contra-demanda a la demanda principal, no está exenta de las reglas que prevé el Capítulo Cuarto de Título IV del Código Procesal Civil; es decir que son aplicables todas las reglas que debe observas la demanda principal, porque la demanda reconvencional ha sido establecida como un mecanismo de defensa, para sustanciar dentro del mismo proceso, pretensiones conexas para evitar la dictación de sentencias contradictorias emitidas de procesos diferentes. En ese sentido, es que he demandado en el proceso de usucapión de heredero, también a los hijos de mi hermana Amada Martínez Madril (+); O caso contrario, a futuro se acarrearía una nulidad procesal por vulnerar el derecho a la defensa de estos señores; extremo que incluso derivaría en que su autoridad, en la vía de saneamiento procesal, integre de oficio a los mismos, con el fin de evitar nulidades posteriores; entonces la participación de los mismos como demandados, no está prohibida por ninguna norma legal; puesto que lo que no está prohibido, está permitido y estos señores si cuentan con la legitimación procesal para ser demandados en proceso. Por lo que solicito, tenga por subsanada la observación y admita la demanda reconvencional y corra traslado a todos los sujetos procesales demandados en la demanda reconvencional de usucapión decenal o extraordinaria de heredero. II.2.-Respecto de las demandas reconvencionales de prescripción de derecho de aceptar la herencia y de prescripción de la acción de petición de la herencia. La primera reconvencional consistente en "la prescripción de derecho de aceptar la herencia", ha sido interpuesta contra los herederos de la señora Amada Martinez Madril, es decir contra: María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Charata Martínez y otros herederos que la misma pueda tener. Y, la segunda respecto de la prescripción de aceptar la herencia ha sido interpuesta contra los mismos demandados ya señalados y también contra el actor principal. En ese sentido, del decreto de 06 de noviembre de 2020, se entiende que su autoridad solicitó se aclare y subsane la demanda reconvencional contra los señores que no son demandantes, porque la demanda reconvencional únicamente se admite contra el actor principal. Sin embargo, el art. 133 del C.P.C., no establece ninguna prohibición de que pueda demandarse a terceras personas que tengan legitimación pasiva para concurrir a proceso, pues la finalidad de dicha norma es únicamente establecer el trámite de la demanda reconvencional con respecto al actor principal. En ese sentido, la demanda reconvencional, si bien es interpuesta como una especia de contra-demanda a la demanda principal, no está exenta de las reglas que prevé el Capítulo Cuarto de Título IV del Código Procesal Civil; es decir que son aplicables todas las reglas que debe observar la demanda principal, porque la demanda reconvencional ha sido establecida como un mecanismo de defensa, para sustanciar dentro del mismo proceso, pretensiones conexas para evitar la dictación de sentencias contradictorias emitidas de procesos diferentes. En ese sentido, al caracterizarle la demanda reconvencional las mismas reglas de la demanda principal, también le es aplicable el art. 114 del C.P.C., es decir que puede ser una demanda con pretensiones múltiples siempre que reúna los requisitos aquí señalados. En la presente causa, ya había explicado que el inmueble objeto de litigio es un inmueble hereditario, por lo tanto la disputa de todas las controversias que darse respecto del mismo, van a estar circunscritas a derechos hereditarios, es por ello que la presente causa, al tramitarse una demanda ordinaria dc división y partición de bien hereditario, las demandas de prescripción del derecho de aceptar la herencia y prescripción de petición de la herencia, son pretensiones conexas, no son contradictorias entre si y, todas se sustancian por el proceso ordinario; en ese sentido no existe prohibición alguna de que su autoridad pueda admitir mi demanda reconvencional con pretensiones múltiples. Sin embargo, la tuición de integrar a terceros no está restringida a las partes, pudiendo su autoridad (de la revisión de los datos del proceso), incluso integrarlos DE OFICIO como terceros, de conformidad con el art. 50 del C.P.C., puesto que según el parágrafo II la referida integración puede realizarse mientras esté pendiente el proceso y, en la presente causa el proceso recién comienza a sustanciarse; con la finalidad dc evitar futuras nulidades. III.3.- PETITORIO. – Por todos los fundamentos de hecho y de derecho, interpongo RECRUSO DE REPOSICIÓN contra la primera observación, solicitando reponga la providencia señalada de manera parcial y señale de manera clara y concreta, los numerales del art. 110 que he incumplido a criterio de su autoridad y que debo subsanar. Asimismo, habiendo aclarado y subsanado la segunda observación, solicito a su autoridad la tenga por SUBSANADA LA SEGUNDA OBSERVACIÓN y en consecuencia ADMITA LAS DEMANDAS RECONVENCIONALES. Justicia & 13 de noviembre de 2021. A Fs. 391 CURSA AUTO DE LA SEÑORA JUEZ CUYO TENOR ES EL SIGUIENTE: Sucre, noviembre 30 de 2020. VISTOS: El recurso de reposición deducido a fs. 388-391 de obrados contra la providencia de fs. 383 de fecha 6 de noviembre de 2020 y siendo evidente que la suscrita no ha consignado los incisos del 110 del Código Procesal Civil que considera no cumplidos en la demanda reconvencional deducida a fs. 369-384 de obrados, de conformidad al Art. 254-II del Código Procesal Civil SE MODIFICA la providencia de fs. 385 de obrados, disponiéndose que la impetrante cumpla con lo previsto por el Art. 110-4), 5) y 9) del citado código, manteniéndose incólume la mencionada providencia en todo lo demás, incluida la conminatoria lógicamente. Se aclara que lo señalado en la providencia de fs. 385 en cuanto a la legitimación pasiva en una demanda reconvencional, no constituye una observación independiente, sino que la misma se encuentra vinculada a lo establecido por el Art. 110-4) del Código Procesal Civil. El presente auto se pronuncia en la fecha debido a la baja médica de la suscrita desde el día lunes 23 al viernes 27 del mes y año en curso. A Fs. 394 a 398 CURSA MEMORIAL CUYO TENOR ES EL SIGUIENTE: SEÑOR JUEZ PÚBLICO EN LO CIVIL Y COMERCIAL N° 6 DE LA CAPITAL. I.Subsana segunda observación. OTROSÍES. - NUREJ: 1091936-1. FRANCISCA HILDA MARTINEZ MADRIL VDA. DE QUISPE, boliviana, mayor de edad, con C.I. N° 1059878 Ch., adulta mayor, viuda, con domicilio encalle Colón Nº 812 de esta ciudad y hábil por derecho, dentro del proceso ordinario de DIVISIÓN Y PARTICIÓN DE INMUEBLE, planteada en mi contra por Vidal Martínez Madril, ante Ud., con las debidas consideraciones de respecto, expongo y pido: Habiendo sido legalmente notificada en fecha 04 de diciembre de 2020, con el decreto de 30 de noviembre, mediante al cual su autoridad observa mi demanda reconvencional; dentro de plazo hábil y oportuno tengo a bien SUBSANAR LA DEMANDA bajo los siguientes argumentos: I.- SUBSANA OBSERVACIÓN ARTÍCULO 110 NUMERA 4). a) El nombre, domicilio y generales de ley de la parte demandada son: 1. Vidal Martínez Madril, boliviano, mayor de edad, con C.I. 1052320 Ch., y hábil por derecho, cuyo domicilio real desconozco y domicilio procesal en calle Manuel Molina Nº 202. 2. María Luz Churata Martínez, boliviana, mayor de edad, con domicilio des conocido y hábil por derecho. 3. Pedro Churata Martínez, boliviano, mayor de edad, con domicilio des conocido y hábil por derecho. 4.Raúl Churata Martínez, boliviano, mayor de edad, con domicilio des conocido y hábil por derecho. 5.Alfredo Churata Martínez, boliviana, mayor de edad, con domicilio des conocido y hábil por derecho. 6. Otros heredero de Amada Martínez Madril, de quienes desconozco sus generales de ley y domicilios reales, por lo que solicito su citación mediante edictos en el sistema HERMES. 7.Otros herederos de Vidal Martínez Durán, de quienes desconozco sus generales de ley y domicilios reales, por lo que solicito su citación mediante edictos en el sistema HERMES. Con la finalidad de practicar la citación a los demandados, solicito oficie al SERECI para que informe el último domicilio de las personas consignadas en los numerales 1 al 5; pues ante el desconocimiento del domicilio real, con la finalidad de indagar sobre su último domicilio y que no se vulnere su derecho a la defensa, solicito se oficie de la manera solicitada. b) Respecto de la legitimación pasiva en la demanda reconvencional: En la providencia de 30 de noviembre de 2020, su autoridad señala que la legitimación pasiva en la demanda reconvencional que ha sido observada en la providencia de fs. 385, no es aislada sino que corresponde ser subsanada mediante el numeral 4 del artículo 110. Al respecto, cabe señalar que su autoridad en la providencia de fs. 385 solicitó que: “…asimismo deberá tener presente que la demanda reconvencional debe estar dirigid en contra la parte demandante únicamente a los efectos del trámite previsto por el art. 133 del Código Procesal Civil…”. En ese sentido, debo subsanar la referida observación bajo los siguientes argumentos: Señora Juez, debo señalar a su autoridad, que en el punto I inciso A) del memorial de la demanda, claramente señalé que: “Señor Juez, el inmueble del cual la parte actora ahora pretende su división, es un INMUEBLE ADQUIRIDO POR SUCESIÓN HEREDITARIA del que en vida fue mi padre VIDAL MARTÍNEZ DURÁN, tal como se acredita a continuación:”; habiendo detallado en el numeral 1) y 2), el por qué el inmueble objeto del litigio se constituye en un inmueble hereditario; extremo que también ha sido consignado en la contestación a la demanda principal. En ese sentido, en el numeral 2) del inciso A) del punto I de la demanda reconvencional, señalé que ha sido únicamente mi persona quien ha poseído el referido inmueble por más desde 35 años, sin haber sido jamás perturbada en mi posesión y que la misma ha sido exclusiva. Asimismo, en el punto 4) de los hechos fácticos, señalé con exactitud los hijos procreados por mi padre Vidal Martínez Durán y la falta de declaratoria de herederos de los mismos; puesto que al tratarse de un inmueble hereditario, es necesario consignar quién o quienes, tienen interés en la presente causa. En ese sentido es que ejerciendo mi derecho a la defensa, AL TRATARSE DE UN INMUEBLE HEREDITARIO (DIVISIÓN DE HERENCIA) y no de una simple partición de co-propiedad común, es que entablé 3 demandas reconvencionales conexas entre ellas y con la demanda principal; respecto de las cuales aclaro y subsano sobre la legitimación de la parte demandada en la demanda reconvencional, de manera separada por cada demanda: 1.- De la demanda reconvencional de Usucapión. Señora Juez, como bien he señalado en los supuestos fácticos, EL INMUEBLE OBJETO DEL LITIGIO ES UN INMUEBLE ADQUIRIDO POR SUCESIÓN HEREDITARIA, emergente del proceso de división y partición del año 1975, proceso en el cual se dispuso la división del inmueble en dos partes iguales; puesto que el inmueble fue adquirido el 02 de abril de 1959, por mi padre Vidal Martínez Durán y su esposa Catalina Gómez; por lo que al fallecimiento de éstos, se instauró el ya referido proceso de división, en el cual se otorgó el 50% signado como lote 1, para la señora Lourdes Gómez de Pereira como hija de la Sra. Catalina Gómez y el otro 50% a favor de mi persona y de mi hermano Vidal Martínez Madril como herederos de mi padre Vidal Martínez Durán. En ese sentido, se nos asignó el inmueble signado como L-2, que a momento de la división era simplemente lote de terreno, con una pequeña esquina de construcción de 13,2 m2. Sin embargo, tanto en el punto 3 de los hechos fácticos, así como en el punto I.3, de demanda reconvencional de usucapión decenal o extraordinaria, he fundamentado de manera clara y cronológica que mi persona ha sido la única persona que ha estado en posesión del inmueble objeto del litigio, y que esa posesión ha sido exclusiva, habiendo operado la interversión de mi título de co-poseedora a poseedora exclusiva; por lo que se configura el art. 1234 del Código Civil, es decir que no puede darse lugar a la división, porque ha mediado la posesión exclusiva que me da la posibilidad de adquirir el inmueble por vía de usucapión de heredero, debiendo demostrar que se han cumplido los requisitos señalados en el art. 138 del Código Civil. En ese sentido, la Usucapión Decenal o Extraordinaria, tiene un doble efecto, adquisitivo para el usucapiente (hacer ingresar en su patrimonio un determinado bien) y extintivo para el usucapido (extinguir el derecho de propiedad que tiene sobre el bien objeto de la usucapión) y, para que ese efecto sea plenamente válido, la acción debe ser dirigida contra el titular del derecho propietario, para acreditar ese aspecto, es imprescindible que la parte actora adjunte a su demanda certificación o cualquier otra documentación idónea que acredite dicho extremo, puesto que el efecto extintivo opera para el propietario del inmueble, porque la usucapión es una forma de adquirir la propiedad respecto de los bienes que se encuentran en el dominio privado y que ya contaban con un derecho anterior de propiedad; al respecto el Auto Supremo Nº 110/2013 de 11 de marzo ha señalado que: “Es de exhortar a los Tribunales de instancia exigir, en los procesos de usucapión, que el actor acredite mediante documentación o certificación de Derechos Reales, a tiempo de interponer la demanda, que la persona contra quien se dirige es quien figura como titular en los Registros de Derechos Reales”; en ese sentido, si bien el demandante Vidal Martínez Madril, es quien, junto a mi persona, figura en el folio real del inmueble, sin embargo, no es menos evidente que la usucapión que pretendo, es USUCAPIÓN DE HEREDERO, conforme señala el art. 1234 del Código Civil, por lo que los sujetos pasivos legitimados para ser demandados son los herederos de mi padre Vidal Martínez Durán, motivo por el cual de manera clara, en el punto 4. de los hechos fácticos del memorial, señalé que mi padre procreó a 3 hijos: Vidal Martínez Madril, Amada Martínez Madril y mi persona. Por lo que al estar ante una figura de usucapión de heredero, cuyo derecho extintivo de propiedad operará con respecto a los otros herederos, es que es necesario que la demanda de Usucapión Decenal Extraordinaria esté dirigida contra todos los herederos de mi padre VIDAL MARTÍNEZ MADRIL, aunque los hijos de mi fallecida hermana Amada Madril Vidal no estén inscritos en el folio, al ser el inmueble un inmueble hereditario, estos tienen legitimación pasiva en el proceso y no se les puede coartar su derecho a la defensa. Sin embargo había señalado en el punto 4) que la señora Amada Martínez Madril, ha fallecido el año 1975, habiendo dejado 4 hijos: María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Churata Martínez; quienes son los que tienen legitimación pasiva para ser demandados en la reconvencional de Usucapión Decenal o Extraordinaria. Ahora bien, su autoridad señala que únicamente puede ser demandado el actor principal, para impetrar los trámites del art. 133; sin embargo de la revisión de la referida norma, no se encuentra ninguna prohibición de que pueda demandarse a terceras personas que tengan legitimación pasiva para concurrir al proceso, pues la finalidad de dicha norma es únicamente establecer el trámite de la demanda reconvencional con respecto al actor principal. En ese sentido, la demanda reconvencional, si bien es interpuesta como una especia de contra-demanda a la demanda principal, no está exenta de las reglas que prevé el Capítulo Cuarto de Título IV del Código Procesal Civil; es decir que son aplicables todas las reglas que debe observas la demanda principal, porque la demanda reconvencional ha sido establecida como un mecanismo de defensa, para sustanciar dentro del mismo proceso, pretensiones conexas para evitar la dictación de sentencias contradictorias emitidas de procesos diferentes. En ese sentido, es que he demandado en el proceso de usucapión de heredero, también a los hijos de mi hermana Amada Martínez Madril (+); caso contrario, a futuro se acarrearía una nulidad procesal por vulnerar el derecho a la defensa de estos señores; extremo que incluso derivaría en que su autoridad, en la vía de saneamiento procesal en la oportunidad de la audiencia preliminar, tenga que integrar de oficio a los mismos, con el fin de evitar nulidades posteriores o, en su defecto si se aperturarían demandas separadas, opera la figura de la acumulación por la conexitud de las mismas; entonces la participación de los mismos como demandados, no está prohibida por ninguna norma legal; puesto que lo que no está prohibido, está permitido y estos señores sí cuentan con la legitimación procesal para ser demandados en proceso. Por lo que solicito, tenga por subsanada la observación y admita la demanda reconvencional y corra traslado a todos los sujetos procesales demandados en la demanda reconvencional de usucapión decenal o extraordinaria de heredero contra las personas demandadas ya nombradas en la demanda reconvencional. 2.- Respecto de las demandas reconvencionales de prescripción de derecho de aceptar la herencia y de prescripción de la acción de petición de la herencia. La primera reconvencional consistente en “la prescripción de derecho de aceptar la herencia”, ha sido interpuesta contra contra los herederos de la señora Amada Martínez Madril, es decir contra: María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Charata Martínez y otros herederos que la misma pueda tener. Y, la segunda respecto de la prescripción de aceptar la herencia ha sido interpuesta contra los mismos demandados ya señalados y también contra el actor principal. En ese sentido, del decreto de 06 de noviembre de 2020 que ha sido ratificado en el decreto de 30 de noviembre de 2020, se entiende que su autoridad solicitó se aclare y subsane la demanda reconvencional contra los señores que no son demandantes, porque la demanda reconvencional únicamente se admite contra el actor principal. Sin embargo, el art. 133 del C.P.C., no establece ninguna prohibición de que pueda demandarse a terceras personas que tengan legitimación pasiva para concurrir a proceso, pues la finalidad de dicha norma es únicamente establecer el trámite de la demanda reconvencional con respecto al actor principal. En ese sentido, la demanda reconvencional, si bien es interpuesta como una especie de contra-demanda a la demanda principal, no está exenta de las reglas que prevé el Capítulo Cuarto de Título IV del Código Procesal Civil; es decir que son aplicables todas las reglas que debe observas la demanda principal, porque la demanda reconvencional ha sido establecida como un mecanismo de defensa, para sustanciar dentro del mismo proceso, pretensiones conexas para evitar la dictación de sentencias contradictorias emitidas de procesos diferentes. En ese sentido, al caracterizarle a la demanda reconvencional las mismas reglas de la demanda principal, también le es aplicable el art. 114 del C.P.C., es decir que puede ser una demanda con pretensiones múltiples, siempre que reúna los requisitos allí señalados. En la presente causa, ya había explicado que el INMUEBLE OBJETO DEL LITIGIO ES UN INMUEBLE HEREDITARIO, por lo tanto la disputa de todas las controversias que puedan darse respecto del mismo, van a estar circunscritas a derechos hereditarios, es por ello que la presente causa, al tramitarse una demanda ordinaria de división y partición de bien hereditario, las demandas de prescripción del derecho de aceptar la herencia y prescripción de petición de la herencia, son pretensiones conexas, no son contradictorias entre sí y, todas se sustancian por el proceso ordinario; en ese sentido no existe prohibición alguna de que su autoridad pueda admitir mi demanda reconvencional con pretensiones múltiples. En ese sentido, al haber interpuesto el actor la demanda principal de división y partición del bien inmueble objeto del litigio, que al ser un inmueble hereditario, se constituye la figura legal en una de división y partición de herencia, se tiene que a la misma deben concurrir todas las personas legitimadas para el efecto (herederos); sin embargo los mismos no pueden concurrir en base a derechos hereditarios prescritos, por lo que las figuras legales y pretensiones que van a evitar que los mismos se beneficien con la división del inmueble hereditario, es que he opuesto las demandas de prescripciones ya señaladas en este punto, teniendo los demandados, al ser herederos de mi padre Vidal Martínez Durán, la legitimación pasiva para ser demandados con las prescripciones ya señaladas y que no están prohibidas de poder interponerlas en demanda reconvencional; toda vez que la figura de demanda reconvencional, en la práctica, únicamente tiene esas características para el actor, sin embargo para los demás actores es como una demanda principal respecto a ello, lo que no está imposibilitado de tramitar, puesto que incluso de aperturarse demandas separadas, las mismas terminarían siendo acumuladas a este proceso, que en el cual se pretende la división de la herencia consistente en el inmueble ya señalado. Sin embargo, la tuición de integrar a terceros no está restringida a las partes, pudiendo su autoridad (de la revisión de los datos del proceso), incluso integrarlos DE OFICIO como terceros, de conformidad con el art. 50 del C.P.C., puesto que según el parágrafo II la referida integración puede realizarse mientras esté pendiente el proceso y, en la presente causa el proceso recién comienza a sustanciarse; con la finalidad de evitar futuras nulidades. c) Respecto del numeral 5) del artículo 110: El bien demandado designándolo con toda exactitud. El inmueble objeto del litigio es el siguiente: Bien inmueble sito en la calle Colón Nº 812, signado como Lote Nº 2, con una superficie de 225 m2, debidamente inscrito en Derechos Reales bajo la matrícula computarizada Nº 1.01.1.99.0051728. d) Respecto del numeral 9) del artículo 110. Como he interpuesto tres demandas conexas, tengo a bien señalar las peticiones de casa una de ellas: a) Respecto de la demanda DE PRESCRIPCIÓN DEL DERECHO DE ACEPTAR LA HERENCIA, solicito DECLARE PROBADA LA MISMA, señalando al efecto que respecto de los señores María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Charata Martínez y otros herederos de la señora Amada Martínez Madril, ha prescrito su derecho de aceptar la herencia respecto de la herencia de mi padre Vidal Martínez Durán. b)Respecto de la demanda PRESCRIPCIÓN DE LA ACCIÓN DE PETICIÓN DE LA HERENCIA, solicito DECLARE PROBADA LA MISMA, señalando al efecto que respecto de los señores María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Charata Martínez y otros herederos de la señora Amada Martínez Madril, así como del señor Vidal Martínez Madril, ha prescrito su derecho de pedir la herencia respecto de la herencia de mi padre Vidal Martínez Durán. Respecto de la demanda de USUCAPIÓN DECENAL O EXTRAORDINARIA, SOLICITE DECLARE PROBADA LA MISMA sobre la porción hereditaria que les corresponde al señor Vidal Martínez Madril y a los señores María Luz, Raúl, Pedro y Alfredo, todos Charata Martínez y otros herederos de la señora Amada Martínez Madril, sobre el bien inmueble sito en Bien inmueble sito en la calle Colón Nº 812, signado como Lote Nº 2, con una superficie de 225 m2, debidamente inscrito en Derechos Reales bajo la matrícula computarizada Nº 1.01.1.99.0051728. Y MEDIANTE PROVISIÓN EJECUTORIA ORDENE LA DE INSCRIPCIÓN DE MI TITULARIDAD EN DERECHOS REALES. PETITORIO.- Por todos los fundamentos de hecho y de derecho, habiendo aclarado y subsanado las observaciones, solicito a su autoridad la tenga por SUBSANADA LA MISMA y en consecuencia ADMITA LAS DEMANDAS RECONVENCIONALES. Justicia &.- Sucre, 09 de diciembre de 2020. IMPETRANTE. A FS. 399 Y VLTA. CURSA AUTO DE LA SEÑORA JUEZ: Sucre, enero 6 de 2021. VISTOS: Se tiene presente y advirtiéndose del memorial de fs. 369-384 y del que antecede, que la demandada Francisca Hilda Martínez Madril vda. de Quispe pretende deducir demanda reconvencional con tres pretensiones: a) Prescripción de la acción de petición de herencia, b) Prescripción del derecho de aceptar la herencia contra los herederos de quien en vida fue su hermana Amanda Martínez Madril y c) Usucapión decenal contra el demandante Vidal Martínez Madril y también contra los mencionados herederos y siendo que las dos primeras no se vinculan al demandante y no tienen conexitud con la demanda principal que es de división y partición del inmueble sito en la calle Colón Nro. 812 de esta ciudad entre los copropietarios del inmueble, no resultan procedentes las dos primeras pretensiones en la vía reconvencional, debiendo ser deducidas por cuerda separada, por cuanto de admitirse las pretensiones de prescripción vía reconvención, los herederos de Amanda Martínez Madril, en su calidad de demandados, no podrían deducir demanda reconvencional contra la reconvención vulnerándose el debido proceso, pues no es procedente la reconvención a la reconvención, estando por ello previsto en el Art. 133 del C.P.C. referido al trámite de la reconvención que una vez planteada la misma se correrá traslado a la parte actora, no a personas ajenas a la litis que no tienen calidad de demandantes, por lo expuesto SE RECHAZAN las pretensiones de prescripción de la acción de petición de herencia y prescripción del derecho de aceptar la herencia contra los herederos de quien en vida fue su hermana Amanda Martínez Madril y Vidal Martínez Madril, POR IMPROCEDENCIA EN LA VÍA RECONVENCIONAL. Asimismo se dispone traslado al demandante Vidal Martínez Madril con la demanda reconvencional de usucapión decenal o extraordinaria de fs. 369-384 subsanada a fs. 394-398 de obrados. Cítese en calidad de terceros interesados a María Luz, Pedro, Raúl, Alfredo Churata Martínez respectivamente y a los herederos desconocidos de Amanda Martínez Madril y Vidal Martínez Durán y habiendo la demandada reconvencionista señalado desconocer el domicilio de los nombrados ofíciese al SERECI a efectos de que certifiquen el último domicilio de María Luz, Pedro, Raúl, Alfredo Churata Martínez respectivamente conforme a sus registro y certificados de descendencia de Amanda Martínez Madril y Vidal Martínez Durán. Asimismo procédase a la citación del Gobierno Municipal de Sucre en estricta observancia del Art. 31 de la Ley 482 de Gobiernos Autónomos Municipales y a la notificación de los colindantes. Por respondida la demanda con noticia contraria. Al otrosí 1.- Se tiene presente debiendo procederse a la citación del demandante reconvenido mediante cédula en su domicilio procesal conforme dispone el Art. 74-III) del C.P.C., en lo demás se tiene dispuesto precedentemente. Al otrosí 2.- Se tiene presente y estese a lo dispuesto supra. A los otrosíes 3 y 4.- Se tiene dispuesto precedentemente. Al otrosí 5.- Se tiene presente con noticia contraria y ofíciese. Al otrosí 6.- Por señalado el domicilio procesal. Al otrosí 7.- Se tiene presente. Fs. 889 CURSA MEMORIAL CUYO TENOR ES EL SIGUIENTE: SEÑOR JUEZ PUBLICO DE CIVIL Y COMERCIAL NO 6 DE LA CAPITAL. SOLICITA OFICIO NUREJ: 1091936-1. FRANCISCA HILDA MARTÍNEZ MADRIL, de generales ya conocidas dentro del proceso de DIVISIÓN Y PARTICIÓN DE INMUEBLE, seguido contra por, Vidal Martínez Madril, ante su autoridad con el debido respeto digo y pido. Señora Juez, con la finalidad de poder citar a los colindantes, tomando en cuneta el informe de representación de la oficial de diligencias de fs. 477, solicito se oficie al SERECI para que certifiquen sobre el ultimo domicilio de los colindantes: 1. Francisco Alarcón Serrano. 2. Celina Yucra Torrez de Mendoza. 3. Hilarión Apaca Rentería. Será Justicia &.- Otrosí.- Para fines de notificación como medio electrónico señalo el celular 72854524, 75430270 domicilio procesal en calle Ladislao Cabrera Nº 361 oficina 3 planta baja. Sucre, 04 de agosto de 2021. A Fs. 891 CURSA DECRETO DE LA SEÑORA JUEZ CUYO TENOR ES EL SIGUIENTE: Sucre, agosto 5 de 2021. Se dispone que se oficie al SERECI conforme lo solicitado y por secretaria imprimase los reportes de la base de datos del SEGIP, el cual serán puestos a conocimiento de la parte. Al otrosí.- Tenga presente la señorita Oficial de Diligencia del Juzgado. Fs. 927 CURSA MEMORIAL CUYO TENOR ES EL SIGUIENTE: SEÑOR JUEZ PÚBLICO NRO 6 EN MATERIA CIVIL Y COMERCIAL DE LA CAPITAL. I.- SOLICITA CITACION POR EDICTOS NUREJ:1091936. FRANCISCA HILDA MARTINEZ MADRIL, de generales de ley ya descritas dentro del proceso DIVISION Y PARTICION DE INMUEBLE seguido en mi contra por VIDAL MARTINEZ MARDIL; ante su autoridad con el debido respeto expongo y pido: Señor Juez, habiéndose solicitado al SERECI el ultimo domicilio de los colindantes señores: FRANCISCO ALARCON SERRANO Y CELINA YUCRA TORRES, el primero consigna un domicilio impreso, en el cual no se indica el numero de la calle ni la casa y la segunda se encuentra fuera de nuestro territorio nacional, en ese sentido SOLICITO SE PROCEDA A LA CITACION POR EDICTOS A LOS SEÑORES: FRANCISCO ALARCON SERRANO Y CELINA YUCRA TORRES, el mismo sea publicado en el SISTEMA HERMES. Será Justicia. Sucre, 28 de septiembre de 2021. A Fs. 928 CURSA DECRETO DE LA SEÑORA JUEZ: Sucre, octubre 6 de 2021. Se dispone la citacion de los colindantes, Celina Yucra Torrez y Francisco Alarcón Serrano, mediante edictos previo cumplimiento de la formalidad prevista por el Articulo 78 del Código Procesal Civil. Fs. 934 CURSA MEMORIAL CUYO TENOR ES EL SIGUIENTE: SEÑOR JUEZ PÚBLICO NRO 6 EN MATERIA CIVIL Y COMERCIAL DE LA CAPITAL. I.- APERSONAMIENTO. NUREJ:1091936-1. OTROSI. - AMADA MILAGROS QUISPE FERNANDEZ Y JANISSE PERALTA VELASCO, bolivianas, mayores de edad, la primera con C.I.5667415 Ch. y la segunda con C.I. 7505531 Ch., vecinas de esta ciudad y hábiles por derecho en representación de FRANCISCA HILDA MARTINEZ MADRIL, de generales de ley ya descritas dentro del proceso DIVISION Y PARTICION DE INMUEBLE seguido en mi contra por VIDAL MARTINEZ MARDIL; ante su autoridad con el debido respeto expongo y pido: Mediante la documental adjunta, consistente en el Testimonio de Poder N.º 1197/21 de 19 de octubre de 2021, otorgado por la Dra. Jeanette Torres Campos, Notaria de Fe Pública de Nro. 10 de Sucre, acreditamos que estamos legamente facultados para actuar en representación de la señora: FRANCISCA HILDA MARTINEZ MADRIL; para tal efecto, solicito a su autoridad se nos tenga por apersonadas y se nos haga conocer ulteriores diligencias a emitirse. Será Justicia. Otrosí. -Adjunto Testimonio nro. 1197/21. Sucre, 20 de octubre de 2021. IMPETRANTE. A Fs. 935 CURSA DECRETO DE LA SEÑORA JUEZ CUYO: Sucre, octubre 22 de 2021. Ténganse por apersonadas. Al otrosí.- Se tiene presente. A Fs. 943 CURSA ACTA DE JURAMENTO DE DESCONOCIMIENTO DE DOMICILIO: ACTA DE JURAMENTO DE DESCONOCIMIENTO DE DOMICILIO. En la ciudad de Sucre, Capital de la Estado Plurinacional de Bolivia, a horas once con veinte del día jueves cuatro de noviembre de dos mil veintiuno, en el Juzgado Público Nº 6 en lo Civil - Comercial de la Capital (Sucre - Bolivia), se hicieron presentes las señoras AMADA MILAGROS QUISPE FERNANDEZ Y JANISSE PERALTA VELASCO apoderadas de la señora Francisca Hilda Martínez Madril de Quispe mayores de edad, con C.I. Nº 5667415 Ch., y 7505531 Ch., a objeto de prestar juramento de desconocimiento de domicilio de LOS COLINDANTES CELINA YUCRA TORREZ Y FRANCISCO ALARCON SERRANO, dentro del proceso de ORDINARIO seguido por VIDAL MARTINEZ MADRIL contra FRANCISCA HILDA MARTÍNEZ MADRIL. Acto continuo y de acuerdo a lo dispuesto en el decreto de fecha 6 de octubre del año 2021, la suscrita secretaria del Juzgado Publico Nº 6 en lo Civil y Comercial de la Capital, tomó juramento de rigor a AMADA MILAGROS QUISPE FERNANDEZ Y JANISSE PERALTA VELASCO apoderadas de la señora Francisca Hilda Martínez Madril de Quispe de generales arriba mencionadas, quien haciendo señal de la cruz, juró por Dios, las leyes y su conciencia, desconocer el domicilio y paradero de LOS COLINDANTES CELINA YUCRA TORREZ Y FRANCISCO ALARCON SERRANO. Con lo que terminó solemnemente el presente acto, firmando en constancia juntamente con la suscrita Secretaria que firma y certifica. AMADA MILAGROS QUISPE FERNANDEZ, JANISSE PERALTA VELASCO. ES CUANTO SE HACE SABER A: CELINA YUCRA TORREZ Y FRANCISCO ALARCON SERRANO PARA QUE TOME CONOCIMIENTO DEL PRESENTE EDICTO Y ASÍ ASUMAN DEFENSA EN EL ESTADO EN QUE SE ENCUENTRE EL PROCESO, ASIMISMO, SE ADVIERTE A TODA PERSONA EL DEBER QUE TIENE DE COMUNICAR A LA AUTORIDAD JUDICIAL SOBRE EL PARADERO DE LA POSIBLES PERSONAS, LIBRÁNDOSE EL PRESENTE EDICTO, EN LA CIUDAD DE SUCRE, CAPITAL DEL ESTADO PLURINACIONAL DE BOLIVIA, A LOS VEINTIDÓS DÍAS DEL MES DE NOVIEMBRE DE DOS MIL VEINTIUNO AÑOS.---------------------------------------------------------------------------------------- &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&& De. - Su. - Orden. - &&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&


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